La condición inhumana


Se mire como se mire, el embrión es un individuo de la especie humana.

Es inevitable. Tesis erradas sólo pueden ser defendidas con argumentos averiados. Ahora que Zapatero ha nombrado ministro a un catedrático de Metafísica, va a resultar que la filósofa del Gobierno es, en realidad, Bibiana Aído. Para justificar su proyecto de convertir el delito de aborto en un derecho de la mujer, la ministra de Igualdad ha afirmado (decir “argumentar” sería injusta exageración) que el embrión es un ser vivo, pero no un ser humano. Ante tan asombrosa afirmación, muchos se preguntarán a qué especie pertenece entonces, ya que todo ser vivo pertenece a una especie. En cualquier caso, para Aído, parece tratarse de un heideggeriano “ser-para-la-muerte”. Aparte de los hombres veraces, personas de palabra, se dice que la verdad la dicen los niños, los borrachos y los locos. Y, quizá, cabría añadir que, en ocasiones, se les escapa también a los necios. Pues lo cierto es que el disparate con cartera encierra una necesidad para quienes defienden, como ella, el descabellado proyecto. Pues si se tratara de un ser humano, su destrucción entrañaría la de un ser humano, es decir, de un hombre. Admitir el derecho al aborto mediante una ley de plazos, entraña, de suyo, la tesis es que el embrión, al menos antes del arbitrario plazo, no puede ser humano. En caso contrario, uno estaría justificando la eliminación voluntaria de un ser humano indefenso. Quizá sin quererlo, la ministra ha planteado la cuestión radical. La negación de la humanidad del embrión es la condición (falsa) indispensable para poder legitimar (falsamente) su eliminación. La conclusión cartesiana es que no pertenece a ninguna especie. Por lo tanto, puede ser tratado como una cosa; incluso, por lo demás, prescindible y molesta. Con razón decía Habermas que íbamos camino de cambiar nuestra autocomprensión como especie. No sólo eso; ya estamos negándola. Bibiana Aído ha declarado, tampoco sé si con genuina deliberación previa, que su posición es defendida por la mayoría del Gobierno y de su partido. Eso significa que no por todos. Ardemos en ansias de saber la identidad del ministro o ministros discrepantes.


El habitual equipo “intelectual” auxiliar se ha apresurado a socorrer a la menesterosa ministra. Pero no es fácil defender lo que no tiene defensa. El subterfugio ha consistido en apelar a la dificultad filosófica de definir al ser humano o a la persona. La filosofía, como coartada. Se ve que el ser humano, como la Nación, es concepto discutido y discutible. Pero el problema no reside en la determinación del atributo o atributos esenciales de la especie humana.


La criminalidad del aborto no depende de la solución a esta espinosa cuestión filosófica. Ya sea el bípedo implume, el hablante, el ser racional, el animal social, el ente que sabe que va a morir, el ser capaz de humor (me temo que no es ésta una nota universal), el poseedor de un alma inmortal, el ser religioso, el animal consciente de sí mismo, o lo que se quiera, el precepto “no matarás” seguirá vigente. Pues, en caso contrario, cabría eliminar, con los embriones, a todos los nacidos que no cumplan el esencial requisito, incluida, en su caso, la falta de sentido del humor. Se mire por donde se mire, el embrión humano es un individuo de la especie humana. Matarlo es matar a un individuo de la especie humana. Como la invisibilidad de la víctima atenúa el sentimiento de culpa del victimario, propongamos que la ministra obligue a los parlamentarios a la contemplación de imágenes de embriones de 14 semanas. Más que nada para que se formen criterio. Y que esas tres jornadas mágicas de reflexión que se imponen a la abortista en ciernes, incluyan la visión de su propio hijo. Hay que decidir, sí, pero con conocimiento de causa.


En el fondo, la historia no es nueva. Siempre que alguien ha pretendido eliminar a otro, ha empezado por negarle la condición humana. Es lo que, coherente, pero terriblemente, acaba de hacer la ministra: negar la condición humana del embrión. Eso significa que su condición es inhumana.


Ignacio Sánchez Cámara es catedrático de Filosofía del Derecho

¿De qué especie es un ser vivo que engendra una mujer?


Los miembros del actual Gobierno cada día nos sorprenden con alguna ocurrencia, especialmente alguna ministra o el propia Presidente. La penúltima fue la Aído, quien burlándose de la ciencia, afirmó que “si bien un feto de trece semanas es un ser vivo, no es un ser humano...”



Sra. Ministra y Sr. Presidente, el Dr. Cesar Nombela, presidente de la Sociedad Española de Bioética y uno de los firmantes del Manifiesto de Madrid dice: "Un feto de trece semanas es un ser vivo de la especie humana; es un ser humano y todas sus células corresponden a la especie 'Homo sapiens'. Es un ser humano que la Constitución Española y la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, en sentencia del año 85, dicen que hay que proteger. La protección de su vida es responsabilidad de los poderes públicos". No soy yo, Sr. Director, quien afirma esto sino el catedrático.

En este sentido, me parece importante dejar claro que el aborto a las trece semanas de gestación se provoca mediante muerte farmacológica, extracción en fragmentos del seno materno, o ambas opciones a la vez y, según el mismo catedrático, el tema del aborto no puede resolverse con esta ley cuyo anteproyecto aprobó el pasado jueves el Consejo de Ministros, sino con apoyo a la maternidad y a la mujer.

Ante una afirmación tan poco científica cabe esperar de la Ministra una respuesta a la pregunta ¿Si no es humano, de qué especie es un ser vivo que engendra una mujer?

Carta al director de Jesús Martínez Madrid en diario siglo XXI
http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/44206

Terminología de la cultura de la muerte


El verdadero significado de los términos equívocos que usan los promotores de la cultura de la muerte, para ocultar la realidad de sus fines

Dentro de la manipulación general del lenguaje que se usa para subvertir el orden natural, un apartado especialmente importante y doloroso es el que tiene como objetivo esconder la verdad sobre lo que prentenden las instituciones internacionales, gubernamentales y privadas, que tienen como fin extender la cultura de la muerte. Para ello emplean algunos términos que vamos a "traducir":

Salud reproductiva:

Reproducirse lo menos posible. Por lo tanto, en estos programas constan todas las formas de mentalización ("los pobres sufren"), la difusión por los medios, información en oficinas médicas, hospitales, centros de salud, sobre la conveniencia y los beneficios de los métodos de control natal incluyendo abortivos como el DIU y la esterilización femenina y masculina. Difícilmente la población, incluidos médicos, enfermeras, trabajadoras sociales, pueden encontrar la contradicción: los daños que producen los contraceptivos afectan la salud física, mental y moral. En segundo lugar, el término reproducción se aplica a los animales. Los seres humanos procrean.

Bajar el indice de mortalidad materna:

Utiliza el control de la natalidad mediante la educación sexual, la contracepción y la esterilización. Posteriormente será con el aborto quirúrgico y químico valiéndose de múltiples resortes de orden político. Por ejemplo se comienza por la:

Planificación familiar:

(Planned Parethood) Comienza con una mentalización, primeramente de profesionales, y luego, difusión por conferencias, seminarios y talleres pagados íntegramente aún en el extranjero. Hoy día se publica por todos los medios de comunicación y por la "educación sexual" para niños y adolescentes, evitando que ésta sea enseñada por sus padres. "Educación sexual" cuyos manuales y sistemas audiovisuales son enteramente materialistas e inciden en la descripción de órganos reproductivos y en el supuesto beneficio de los contraceptivos y de la esterilización. En los países donde el aborto es legal, éste constituye uno de los métodos de planificación familiar que ya se ha introducido en nuestro medio, aunque todavía sea ilegal.

En nuestro país se presentan todas las formas de aborto quirúrgico: succión, curetaje, aborto salino, micro cesárea y cesárea con infanticidio.

Efecto antinidatorio:

Término inventado para no decir matanza de seres humanos en estado embrionario. El embrión existe desde antes que él pueda llegar al útero para sembrarse o anidar en el mismo. Invetaron este término para explicar el mecanismo de acción del DIU, la píldora y el Norplant, entre otros.

Pre-embrión:

Aunque este término se lee en elegantes y costosas publicaciones de los mercaderes de la muerte, no existe tal pre-embrión, ya que desde el momento en que un óvulo es fertilizado (en poquísimos segundos) por un gameto masculino, el embrión, o "pre-embrión" tiene todas las informaciones de ese ser humano que nacerá si se lo permiten. En los genes se instalan ipso-facto las memorias de las generaciones anteriores y futuras del padre y de la madre: abuelos, bisabuelos, hijos, nietos, biznietos.

Anticoncepción post-coito:

"pildora del dia siguiente". Con altas dosis de estrógenos que producen contracciones uterinas también las prostaglandinas, que no han prosperado en el comercio, y la píldora francesa RU 486, por ahora aplicada masivamente en China. Provocan el aborto en cualquier etapa de la gestación. Generalmente es un aborto incompleto. En las zonas rurales producirá una lata mortalidad materna.

Interrupción de la gestación:

Llamada también "terminación dela gestación". Términos introducidos en el vocabulario y en la práctica médica para camuflar la verdadera realidad que es un aborto provocado quirúrgicamente por razones eugenésicas y falsamente terapéuticas.

Aborto inducido:

Aborto provocado quirúrgicamente, aplicado generalmente para niños minusválidos o para niños con enfermedades incompatibles con la vida después del nacimiento, por ejemplo, la anencefalia y otras llamadas teratogenicas.

Ligadura:

Esterilización femenina por varios métodos: con laparoscopia y con métodos radicales como la operación de Pomeroy. Con cualquiera de estas existe un índice de nuevas concepciones. Los matrimonios que deciden este procedimiento, como los otros, deben ser advertidos por el profesional que los atiende.

Contracepción oral:

Prescripción, venta y uso de sustancias hormonales, tomadas en serie, "píldoras", por mujeres sanas que no necesitan hormonas. El mercado de éstas es extremadamente cambiante en cuanto a la composición química, al costo y a los nombres comerciales.

Métodos de barrera:

Condones masculinos y femeninos, diafragmas, espermaticidas, etc. Tal barrera no existe, pues está comprobado que aún sin romperse, pasan espermatozoides afectados por los químicos espermaticidas y, desde luego dejan pasar el virus del SIDA en un alto porcentaje. El condón se ha convertido en un negocio muy rentable por las campañas contra las enfermedades de transmisión sexual, sobre todo del SIDA. Sociedades bien organizadas de homosexuales acaparan millones de dólares con ese pretexto. El médico francés Condom es quien le dio su verdadero nombre, pero por obvias tácticas, se le llama "preservativo" y hasta "profiláctico". Se ha convertido en un símbolo de rebeldía contra el Papa y las religiones cristiana y musulmana. Los llenan de vidrio molido para agredir las procesiones que rezan el rosario delante de los abortuarios y la firma BENETON se encargó de instalar un gigantesco condón en el obelisco de París. Los cristianos tienen la palabra de Dios para negarse a usar estos métodos: "Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne". (Mateo 19,5). Jesús especifica, de este modo, que no puede interponerse nada entre los órganos generativos, ni siquiera una membrana, por más delgada que ésta sea.

Hijo no deseado:

El que está por nacer y que vive dentro de la madre, pese a que los padres usaron medios de control natal, o no los usaron. Niño candidato a morir por aborto.

Usuarias:

Mujeres sometidas a los sistemas de control natal. AID logró que en los programas financiados por ellos instalen este humillante término para la PNF.

Producto de la concepción o simplemente "producto":

La obstetricia corrompida por la cultura de la muerte denomina así a un niño no nacido desde la concepción, hasta el momento del parto. "Está… naciendo el producto".

Tejido embrionario:

Embrión, con todas las implicaciones del ser humano.

Extracción de la menstruación:

Aborto provocado por succión hasta las once semanas.

Limpieza uterina:

Invento de médicos obstetras negociantes que ocultan el aborto provocado por ellos, hasta a la misma mujer, cobran los honorarios y a veces no hay gestación.

Género:

El profesor Schooyans enfoca ese término utilizado por las feministas radicales como una "ideología según la cual, los roles del hombre y la mujer no están dentro de la naturaleza, sino que son el resultado de la historia y de la cultura. Según ellas y sus seguidores "la sociedad inventó los papeles del hombre y de la mujer", esta ideología intenta desmaternizar a la mujer e indirectamente patrocinaría el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Globalización:

Nuevo Orden Mundial. Ya no es el antagonismo entre Oriente y Occidente (Segunda guerra mundial y posterior guerra fría), que se sustituyó con los problemas dolorosos Norte-Sur, o países ricos al Norte y pobres al Sur poblados de negros, amarillos e indios. En los últimos tiempos asoma el fenómeno de la "globalización" mediante la cual los ricos de los países ricos escogen a la élite de ricos de los países pobres para obligarles , mediante sofismas y estímulos de sus personales apetencias, a poner en práctica ciertas acciones eficaces y drásticas. El autor Schooyans en su libro El aborto, implicaciones politicas, escribe un capítulo titulado "Multimillonarios del Mundo Unios", donde dice que los países del tercer mundo deben aceptar un programa global donde debe primar la "seguridad". Cuenta primero la "seguridad demográfica mundial". Para esto, utilizará instrumentos de orden político, educativo, científico, tecnológico y económico. La libertad de iniciativa de las universidades y centros de investigación, será orientada e incluso cancelada y su función crítica será muy disminuida. Las subvenciones estarán subordinadas a la complacencia con dichos organismos que tendrán que aceptar los programas de investigación, definidos por la minoría (ricos, externos e internos de los países). Esta minoría dominante concederá una gran importancia a los problemas ecológicos, financiará la investigación sobre reproducción humana, fecundidad y demografía, con el fin de desactivar la llamada "bomba P", o bomba poblacional. Esta poderosa minoría tendrá bajo control a todo un cuerpo internacional de intelectuales (y políticos) ya sean cómplices o utilizados como instrumentos involuntarios (Primera Dama 1997).

Así se realiza una colonización ideológica que logra separar a los dirigentes de su propio pueblo (hablando lindas palabras como democracia, solución a la pobreza, vivienda barata, canasta familiar, etc.) Las pequeñas naciones pueden ser fácilmente utilizadas como repetidores de un centro de poder totalmente nuevo.

Dra. Olga Reyes

Asertividad, clave para tener éxito y buenas relaciones


Si se siente incómodo y hasta molesto de expresar su opinión. Si no se atreve a hacer una crítica aunque estime sería constructiva... Ello significa que no tiene la capacidad de asertividad, pues no se siente libre para comunicarse en forma abierta y honesta con otras personas.

Si se siente muy abrumado y le da vergüenza tener que devolver en una tienda un artículo que después de comprarlo se dio cuenta que venía averiado. Si se siente mal cuando le hacen un halago o un cumplido. Si no puede hacer un reclamo o una queja. Ello significa que no tiene la capacidad de asertividad, pues no se siente libre para comunicarse en forma abierta y honesta con otras personas.

La asertividad es la capacidad de una persona para expresar sus sentimientos, actitudes y opiniones frente a los demás, evitando confrontaciones. Es tener la valentía de defender las opiniones propias de forma razonada, apartando las reacciones emocionales, hasta convencer a los otros o ser convencido de que otras opciones puedan ser mejores.

Se dice que hay tres tipos de comportamiento en las personas: Pasividad - Agresividad - Asertividad.

La Asertividad está en un punto intermedio entre las otras dos conductas extremas: la agresividad y la pasividad. Se considera a la asertividad como una forma de comportamiento maduro en que la persona no es agresiva ni tampoco es sometida a la voluntad de otros, sino que con mucho tino es capaz de manifestar sus convicciones y defender sus derechos, respetando convicciones y derechos de los demás.

Ser Pasivo significa:

- Evitar decir lo que se piensa o lo que se opina.
- Tener miedo a las consecuencias de lo que se pueda decir.
- No creer en los derechos de las personas.
- No saber expresar los propios derechos.
- Creer que los derechos de los demás son más importantes que los propios.

Ser Agresivo significa:

- Defender los propios derechos, pero avasallando y violando los derechos de los demás.
- Decir lo que se piensa, siente, quiere u opina, sin derecho a que los demás sean tratados con respeto.

El individuo pasivo termina:

- Frustrado y con depresión al sentir que no expuso sus puntos de vista o que estos no fueron entendidos.
- Sintiéndose víctima.
- Distanciándose de los amigos, a los que considera malintencionados al no coincidir con sus apreciaciones.
- Postergando conflictos que eran posibles de arreglar y que probablemente ahora nunca se solucionen.

El individuo agresivo termina:

- En soledad por dar la sensación de ser conflictivo frente a los demás.
- Con impotencia de no haber podido imponer su punto de vista.
- Con distanciamiento por ser considerado poco agradable.
- Con sentimiento de enojo y culpa.

Ser asertivo es decir lo que se piensa, quiere y opina, sin perjudicar el derecho de los demás a ser tratados con respeto, de manera franca, honesta y no amenazadora, respetando los propios derechos personales. Significa decir a los demás lo que sentimos y queremos dándoles a entender que los escuchamos y entendemos.

Cuando una persona es asertiva, puede decir o afirmar algo, tal cual lo está sintiendo, no quedándose con la sensación de no haber expresado todos sus sentimientos y apreciaciones. Pero para lograr esto, hay que considerar las características personales del interlocutor, su forma de ser, sensibilidad, aprensiones, inseguridades, edad, nivel socioeconómico y cultural, y cualquier otro rasgo que pueda incidir en la buena relación.

Lo recomendable es expresarnos sin limitaciones, cerrando círculos, ya que un círculo no cerrado no es más que una línea curva y, por el espacio abierto, pueden escaparse temas que probablemente dejarán un vacío y nunca serán tratados, dejándonos con la sensación de que la conversación no fue terminada y que no hubo punto final.

Siempre se debe tener presente que en una conversación (aunque tenga características de discusión) es posible decir y manifestar de todo, pero depende del cómo, cuándo y dónde. Para lograrlo con éxito es preciso tener consideración con quien se dialoga, respetando su autoestima, no avasallándolo y teniendo presente sus características individuales.

Actuar con asertividad permite:

- Mantener buenas relaciones interpersonales.
- Ser firme en sus argumentos sin ser agresivo.
- Ser responsable de las propias acciones.
- Poder negociar exitosamente los conflictos.
- Mejorar la salud mental.

Un estilo asertivo de conducta, permite comunicar tranquila y eficazmente cuál es nuestra propia posición y ofrece información sobre cómo nos gustaría que actuase a futuro nuestro interlocutor.

Permite darse a conocer y perseguir los propios objetivos respetando los derechos de los demás. La persona que mantiene una conducta asertiva transmite la idea de que es autovalente, al sentirse capaz de hacer aquello que cree y desea hacer. Un estilo asertivo permite conservar una relación de confianza con los otros y, por otro lado, respetar la autoestima.

Entre los derechos asertivos que merecen destacarse están:

- Algunas veces se tiene el derecho a ser el primero.
- A considerar las propias opiniones.
- A cambiar de opinión, idea o actuación en el curso de la conversación.
- A cometer errores.
- A tener sus propias opiniones y creencias.
- A decir "no" ante una petición, sin sentirse culpable.
- A ser tratado con respeto y dignidad.
- A pedir una aclaración.
- A pedir ayuda o apoyo emocional.
- A sentir y expresar dolor.
- A recibir reconocimiento por un trabajo bien hecho.
- A no tener que justificarse ante el resto.
- … y muchos otros derechos más.

El comportamiento pasivo lleva a:

- Anteponer las necesidades y deseos de los demás a los nuestros, sin considerar nuestras propias necesidades y responsabilidades.
- Decir siempre "si", cuando queremos decir "no".
- Evitar conflictos y discusiones satisfaciendo a los demás.

El comportamiento agresivo lleva a:

- Ponerse la defensiva.
- Ignorar los sentimientos de los demás.
- Querer ganar a toda costa.
- Intentar manipular para lograr sus fines.

La asertividad bien llevada permite mejorar las relaciones laborales, familiares, sociales y, sobre todo, mejorar las relaciones de pareja. Practicando la asertividad se evitarían muchos conflictos. ¡Seamos asertivos, encontraremos equilibrio, paz y estaremos en armonía con el otro!

Por Jaime Valenzuela Díaz

¿Por qué no eres más feliz?


Es curioso cómo muchas personas piensan que la felicidad es algo reservado para otros y muy difícil de darse en sus propias circunstancias.

Corremos el peligro –nosotros y los chicos– de pensar que la felicidad es como una ensoñación que no tiene que ver con el vivir ordinario y concreto. La relacionamos quizá con los grandes acontecimientos, con disponer de una gran cantidad de dinero, o tener un triunfo profesional o afectivo deslumbrante, o protagonizar hazañas extraordinarias..., y no suele lograrse con eso.

La prueba es que la gente más rica, o poderosa, o más atractiva, o mejor dotada, no coincide con la gente más feliz.

— ¿Eso no es un tópico, y ya algo antiguo? Como si para ser feliz hubiera que ser pobre, miserable y desafortunado...

De entre los pobres, miserables y desafortunados, unos son felices y otros no. Y entre los ricos y poderosos, los hay también felices e infelices; para verlo, basta con echar una ojeada a las revistas del corazón.

Eso demuestra precisamente que la felicidad y la infelicidad provienen de otras cosas, de cosas que están más en el interior de la persona. Conviene pensarlo, y hacérselo pensar a los chicos, ahora que están trazando sus planes de futuro.

Chejov decía que la tranquilidad y la satisfacción del hombre están dentro de él mismo, y no fuera. Que el hombre vulgar espera lo bueno o lo malo del exterior, mientras que el hombre que piensa lo espera de sí mismo.

Muchas veces sufrimos, o nos embarga un sentimiento de desánimo, o de agobio, o de fatiga interior, y no hay a primera vista una explicación externa clara, porque no hemos tenido ningún contratiempo serio, ni tenemos hambre, ni sed, ni sueño, ni nos falta la salud ni las comodidades que son razonables.

Pequeñeces importantes Son dolores íntimos, y si investigamos llegamos a descubrir que están causados por nosotros mismos. Y muchas de las quejas que tenemos contra la vida, si nos examinamos con sinceridad y valentía, nos damos cuenta de que provienen de nuestro estado interior, de cosas muy secundarias, del egoísmo.

Muchas veces pasamos penas grandes por contratiempos mínimos. Cuántas veces, por ejemplo, una persona puede estar decaída y desalentada, con una tristeza que le dura, a lo mejor, varias horas, o varios días, simplemente porque su equipo, al que sigue con tanta pasión, ha perdido tontamente un partido de fútbol. O por pequeños y tontos contratiempos del lugar de trabajo, o de la clase. O por esos disgustos familiares que también empiezan por una tontería. Todo son tonterías que, por separado, se ve que no son cosas que tengan gravedad para producir tanto disgusto.

Piensa en las causas. Piensa si esa infelicidad puede provenir de acostumbrarse a ver con tanto dramatismo las pequeñas derrotas personales. Derrotas, además, que con el paso del tiempo y vistas en el conjunto de la vida pueden resultar victorias.

http://www.fluvium.org/textos/etica/eti673.htm

La píldora del día siguiente

Susan Boyle: la sencilla mujer ganó fama sin ofrecer una imagen sexy



http://www.youtube.com/watch?v=Il5TBgD9kHI

Una solterona escocesa de mediana edad, pelo alborotado y forma de hablar sencilla ha cautivado a millones y dejado perplejos a los expertos, con su rápido ascenso a la fama tras aparecer en un programa que busca talentos de la televisión británica. Susan Boyle, de 47 años, se convirtió en una de las estrellas más populares del mundo virtual de la noche a la mañana tras su interpretación de "I dreamed a dream", en el programa "Britain's Got Talent". Desde entonces, ha aparecido en el programa Larry King Live en Estados Unidos y en innumerables artículos en la prensa escrita e Internet. El video de su canción ha sido visto unas 60 millones de veces en YouTube. Pero mientras la mayoría ve su historia como un cuento de hadas, algunos afirman que con ella se descubre un lado poco atractivo del público y su manera de interpretar la belleza y la fama. Afirman que la razón del éxito de la poco agraciada Boyle, es porque no es una "típica" estrella.

"El sufrimiento de los inocentes"


Los SS parecían más preocupados, más inquietos que de costumbre. Colgar a un chaval delante de miles de personas no era un asunto sin importancia. El jefe del campo leyó el veredicto. Todas las miradas estaban puestas sobre el niño. Estaba lívido, casi tranquilo, mordisqueándose los labios. La sombra de la horca le recubría.

El jefe del campo se negó en esta ocasión a hacer de verdugo. Le sustituyeron unos SS. Los tres condenados subieron a la vez a sus sillas. Los tres cuellos fueron introducidos al mismo tiempo en los nudos corredizos.

—¡Viva la libertad! —gritaron los dos adultos.

El pequeño se calló.

—¿Dónde está el buen Dios, dónde? —preguntó alguien detrás de mí.

A una señal del jefe del campo, las tres sillas cayeron. Un silencio absoluto descendió sobre toda la explanada. El sol se ponía en el horizonte.

—¡Descubríos! —rugió el jefe del campo.

Su voz sonó ronca. Nosotros llorábamos. Después comenzó el desfile. Los dos adultos habían dejado de vivir. Su lengua pendía, hinchada, azulada. Pero la tercera cuerda no estaba inmóvil; de tan ligero que era, el niño seguía vivo...

Permaneció así más de media hora, luchando entre la vida y la muerte, agonizando bajo nuestra mirada. Y tuvimos que mirarle a la cara. Cuando pasé frente a él, seguía todavía vivo. Su lengua estaba roja, y su mirada no se había extinguido. Escuché al mismo hombre detrás de mí:

—¿Dónde está el buen Dios?

Y en mi interior escuché una voz que respondía: "¿Dónde está? Pues aquí, aquí colgado, en esta horca...".

Este conmovedor relato de Élie Wiesel se adentra en uno de los misterios que más han inquietado al hombre de todos los tiempos: el misterio de la maldad humana, del sufrimiento de los inocentes, de las injusticias que claman al cielo y no parecen ser atendidas.

La vida y la historia de los hombres aparece muchas veces como indescifrable, como un enigma incomprensible que se planta con frecuencia ante nuestra mirada. Se presentan situaciones que nos resultan oscuras, desconcertantes, en las que nos extraña el silencio de Dios ante las injusticias y sufrimientos que padecen personas que en absoluto parecen merecerlos. Tantas personas que viven sin lo más indispensable, tantos niños que sufren, tantas familias rotas, tantas vidas humanas a las que parece ser negada la felicidad humana corriente sobre la tierra.

La explicación de este misterio, que interroga con fuerza a todos los hombres desde el inicio de los tiempos, ha sido abordada de un modo muy singular y sorprendente por parte de la fe cristiana. Es una explicación encarnada en la persona misma de Jesucristo. Él también sufrió injustamente. No mereció ese suplicio. Se ofreció a ese sufrimiento para salvar a los hombres. Es un Dios que comparte la suerte del hombre y participa de su destino. Es ésta una realidad central de la fe cristiana, quizá la más misteriosa, pero la más esencial. Una misteriosa solidaridad que une todos esos sufrimientos. Dios está siempre de parte de los que sufren. Su omnipotencia se manifiesta precisamente en el hecho de haber aceptado libremente el sufrimiento. Hubiera podido no hacerlo. Hubiera podido demostrar su omnipotencia incluso en el momento que le proponían: "Baja de la cruz y te creeremos". Pero no recogió ese desafío.

Es preciso luchar cada día más por evitar el sufrimiento de los inocentes, pero siempre existirá, porque siempre existirá la maldad humana, porque los hombres tenemos libertad. Es un misterio, y su explicación siempre será un tanto oscura, pero si se rechaza esa explicación, o si se buscan otras negando la existencia o la bondad de Dios, pronto se llega a una oscuridad aún mayor. Desearíamos que Dios fuera más fuerte y transformara inmediatamente el mundo, según nuestras ideas, según las necesidades que vemos, pero sería poco conciliable con ese otro misterio de la libertad humana. Dios opta por otro camino, escoge el camino de la transformación de los corazones en el sufrimiento y en la humildad. Quizá por eso decía C. S. Lewis que Dios nos habla por medio de la conciencia, pero nos grita por medio de nuestros dolores, que son como un megáfono para despertar a un mundo sordo.

Alfonso Aguiló

Catalina está un poco embarazada, casi nada en realidad. Su embarazo es tan pequeñito que casi no es embarazo. En un embarazo a lápiz, en papel borrador, que se va como ha venido. Además tampoco lo sabe seguro, porque la cosa fue ayer mismo.

Catalina tiene 15 años y va a la farmacia con frecuencia. Antes compraba regaliz y clerasil para los granos. Hoy comprará un antiácido, que no necesita receta, porque la lógica ansiedad del evento le ha generado un poquito de hiperclorhidria, y pedirá también un antibiótico para el flemón. El flemón es casi tan pequeño como su embarazo, pero para ése sí que lleva una receta que le dio el dentista.

Luego pedirá la píldora “porsiacaso” —así la llama su amiga Loli—, que vale 20 euros (Loli no, la píldora). Loli vale mucho más, porque su padre tiene pasta por un tubo y ha comprado varias píldoras (su padre no, Loli) para no tener que ir a la farmacia después de estar con Manolo. Catalina supone que “porsiacaso” no es el nombre auténtico del medicamento, pero Nieves, que es una farmacéutica superguay, se lo aclarará.

Catalina está nerviosa pero contenta. Gracias a la nueva píldora será más libre cuando esté con su primo Borja. Además le han explicado en el cole que mientras el embrión no anide te lo puedes quitar, porque es como si no existiera. Y la anidación sólo ocurre unos días más tarde.

Cuando la profe lo dijo en clase, Richi, que es un bocazas medio tonto, contestó: “Eso es como decir que hasta que el niño no esté en la cuna no es niño y te lo puedes cepillar”. Catalina se mosqueó y dijo que “no es lo mismo Richi, qué bruto eres”; pero todos se rieron porque ya sabían lo de ella y Borja.

Catalina llega a la farmacia, pero como hay una vieja (lo menos tiene 40 años) comprando, pide primero el almax para la acidez y el augmentine que le ha recetado el dentista. La farmacéutica se lo trae todo y le pregunta: “¿quieres algo más, guapa?”.

Como la vieja no se acaba de ir, Catalina aprovecha para pesarse y comprobar que los tres helados que se tomó con los coleguis le han engordado casi medio kilo. Se va la vieja, y entonces dice: “ah, se me olvidaba. También quiero…, la píldora esa… pa después, ¿mentiendes…?

Nieves la mira de arriba a abajo y le pregunta si es para después de comer o para después de ponerse ciega de cocacola con güisqui. Catalina se mosquea y le dice que ya sabe ella de qué está hablando y que tiene derecho a la píldora comosellame. Entonces Nieves le responde que en su farmacia no se despachan abortivos aunque venga la ministra con una pistola; que a lo hecho pecho, y que se lo piensa decir a su padre (al de Nieves no, al de Catalina) para que se entere de lo que hace la niña.

Catalina se marcha con un mosqueo considerable y va en busca de otra farmacia alejada de su casa donde no la conozcan. Al fin la encuentra y le dan la famosa píldora. ¿Sólo una?, pregunta la niña. El boticario se le ríe a la cara y le dice que para qué quiere más. “¿Es que te dedicas a eso? ¿Eres una profesional?”

Catalina se ha tomado la píldora con un vaso de Coca-cola light. Ella habría preferido una copa de Baylis, que es dulce como un caramelo y, con un poco de hielo, te pones la mar de contenta, pero es que el alcohol no se lo venden ni con receta.

Por la noche piensa que ya puede estar tranquila; que la cosa no ha tenido importancia, porque además lo más probable es que no estuviera embarazada. Y si lo estaba era un embarazo muy pequeñito, y el embrión no había tenido tiempo de anidar. O sea que Nieves es una exagerada, pero no le dirá nada a papá. Y si se lo dice, que se lo diga. Porque ella tiene sus derechos, que se lo ha oído a una ministra muy mona que hay ahora.

Catalina se mete en la cama. Siempre ha rezado tres avemarías, pero hoy le da cosa y no reza nada.

Apaga la luz y se pone a llorar como cuando era muy pequeña y no podía dormir sola.

http://pensarporlibre.blogspot.com/

Jesús se ha disfrazado


El abad de un monasterio se hallaba muy preocupado. Años atrás, su monasterio había visto tiempos de esplendor. Sus celdas habían estado repletas de jóvenes novicios y en la capilla resonaba el canto armonioso de sus monjes. Pero habían llegado malos tiempos: la gente ya no acudía al monasterio a alimentar su espíritu. La avalancha de jóvenes candidatos había cesado y la capilla se hallaba silenciosa. Sólo quedaban unos pocos monjes que cumplían triste y rutinariamente sus obligaciones.

Un día, decidió pedir consejo, y acudió a un anciano obispo que tenía fama de ser hombre muy sabio en su avanzada edad. Emprendió el viaje, y días después se encontró frente al buen hombre. Le planteó la situación y le preguntó: "¿A qué se debe esta triste situación? ¿Hemos cometido acaso algún pecado?". A lo que el anciano obispo respondió: "Sí. Han cometido un pecado de ignorancia. El mismo Señor Jesucristo se ha disfrazado y está viviendo en medio de ustedes, y ustedes no lo saben". Y no dijo más.

El abad se retiró y emprendió el camino de regreso a su monasterio. Durante el viaje sentía como si el corazón se le saliese del pecho. ¡No podía creerlo! ¡El mismísimo Hijo de Dios estaba viviendo ahí en medio de sus monjes! ¿Cómo no había sido capaz de reconocerle? ¿Sería el hermano sacristán? ¿Tal vez el hermano cocinero? ¿O el hermano administrador? ¡No, el no! Por desgracia, él tenía demasiados defectos… Pero el anciano obispo había dicho que se había "disfrazado". ¿No serían acaso aquellos defectos parte de su disfraz? Bien mirado, todos en el convento tenían defectos… ¡y uno de ellos tenía que ser Jesucristo!

Cuando llegó al monasterio, reunió a sus monjes y les contó lo que había averiguado. Los monjes se miraban incrédulos unos a otros. ¿Jesucristo… aquí? ¡Increíble! Claro que si estaba disfrazado…. Entonces, tal vez… Podría ser Fulano.. ¿O Mengano? ¿O….?

Una cosa era cierta: Si el Hijo de Dios estaba allí disfrazado, no era probable que pudieran reconocerlo. De modo que empezaron todos a tratarse con respeto y consideración. "Nunca se sabe", pensaba cada cual para sí cuando trataba con otro monje, "tal vez sea éste…"

El resultado fue que el monasterio recobró su antiguo ambiente de gozo desbordante. Pronto volvieron a acudir decenas de candidatos pidiendo ser admitidos en la Orden, y en la capilla volvió a resonar el jubiloso canto de los monjes, radiantes del espíritu de Amor.

El Rosario de Madre Teresa


Jim Castle estaba muy cansado esa noche del 1981 cuando abordo su avión en Cincinnati, Ohio. El empresario de 45 anos de edad había completado una semana entera de reuniones y seminarios; ahora se sentaba agradecido en su asiento listo para el vuelo de regreso a casa en Kansas City, Kansas.

Entre mas pasajeros abordaban el vuelo, el lugar resonaba con las conversaciones y el ruido producido por el equipaje que estaba siendo guardado. De pronto todo el mundo callo. Todos se movían calladamente por el pasillo como un velorio invisible detrás de un barco. Jim levanto su cabeza para mirar a ver que sucedía, y quedo boquiabierto. Por el pasillo caminaban dos monjas vestida con sus hábitos blanco y azul. El reconoció el rostro de una de ellas inmediatamente, su piel arrugada, su calida mirada. Era un rostro el cual había visto en las portadas de periódicos y la revista Time.

Las dos monjas se detuvieron, en ese entonces Jim se dio cuenta que su compañera de asiento seria Madre Teresa!

Mientras los dos últimos pasajeros se acomodaban Madre Teresa y su compañera sacaron el rosario. Cada cuenta del rosario era de diferente color; Jim se dio cuenta. Cada década representaba diferentes partes del mundo, la Madre Teresa luego le dijo, y añadió, "yo oro por los pobres y los moribundos en el continente." Mientras el avión despegaba las dos mujeres comenzaron a rezar en voz baja.

A pesar que Jim no se consideraba ser un Católico muy religioso, pues iba a la iglesia mayormente por habito, inexplicablemente se encontró unido en oración a ellas. A la vez que oraron la ultima oración el avión alcanzaba la altitud de vuelo. Madre Teresa entonces se voltió hacia el.

Por primera vez en su vida Jim comprendió a la gente que hablaba de personas que poseían un "aura". Mientras ella lo miraba, un sentir de paz lo envolvía; no podía verlo como tampoco podía ver el viento, pero lo podía sentir, tan seguro como podía sentir la brisa calida del verano. "Joven", le pregunto ella, rezas el rosario a menudo? "No, en verdad no". Le tomo su mano mientras sus ojos estaban fijos en el . Luego se sonrió. "Bueno, ahora si lo rezarás." Le dejo entonces caer su rosario sobre su mano. Una hora mas tarde, Jim entraba en el aeropuerto de Kansas City donde lo aguardaba su esposa.

Jim le contó de su encuentro. Manejando hacia casa, le dijo, "siento que he conocido a un verdadero instrumento de Dios." Nueve meses mas tarde Jim y Ruth visitaron a Connie, una amiga de varios años atrás.

Connie les confesó que tenía cáncer del ovario. "El doctor dice que es un caso muy difícil pero voy a luchar contra el. No me daré por vencida." Jim buscó en su bolsillo y saco el rosario de Madre Teresa envolviéndolo así entre sus dedos. Le contó la historia y le dijo: "mantenlo contigo Connie," puede ayudarte. A pesar que Connie no era Católica, con toda aceptación, acogió las cuentas plásticas del rosario entre sus manos. "Gracias," le dijo en voz baja.

"Espero poder devolvértelo." Paso mas de un año antes que Jim volviera a ver a Connie. Esta vez, tenia el rostro radiante. Le entregó el rosario, dicendo: "lo he tenido conmigo todo el año. Tuve cirugía y he estado recibiendo tratamiento de quimioterapia también. El mes pasado, los médicos volvieron a hacerme una segunda cirugía para mirar, y el tumor ha desaparecido. Completamente! " Sus ojos se encontraron con los de Jim. "Ya sabía entonces que era el momento de devolverte el rosario." En el otoño del año 1987, la hermana de Ruth, Liz, entro en una depresión muy profunda después de su divorcio. Le preguntó a Jim si podía prestarle su rosario, y cuando el se lo envió, ella lo colgó en el espaldar de su cama dentro de una bolsita e terciopelo. En las noches lo sostenía. "Me sentía tan sola y tan temerosa," decía ella, "mas sin embargo cuando sostenía el rosario, me sentía sostener una mano amorosa."

Gradualmente, Liz volvió a construir su vida, y le devolvió entonces su rosario. "Alguien mas puede necesitarlo", le dijo.

Entonces, una noche del 1988, una extraña llamo por teléfono a Ruth. Había escuchado lo de el rosario por medio de una vecina, quería tomarlo prestado para llevarlo al hospital donde su mama yacía en una coma. La familia esperaba que el rosario le ayudara a su mama morir en paz. Pocos días después la mujer devolvió el rosario. "La enfermera me dijo que una paciente de coma aun puede escuchar," le dijo, "entonces le expliqué a mi mama que tenía el rosario de Madre Teresa y cuando se lo entregara a ella podía dejarse ir; mientras sostenía el rosario en sus manos. De inmediato, vimos su rostro relajarse. "Todas la líneas de su cara parecían suavizarse hasta verse en paz, y mas joven." La voz de la mujer se sobrecogió. "Breves minutos después ya había fallecido." Fervientemente sostuvo las manos de Ruth. "Gracias".

Algunos se preguntarán, ¿A caso hay algún poder especial en el rosario de la Madre Teresa?. Es un rosario de plástico sin valor material. El poder está en la fe que comunican las personas santas. Nos ayudan a encontrarnos con Dios. En realidad Dios desea que todos seamos santos y pasemos por la vida inspirando esa misma fe. Jim solamente sabe que llegan peticiones inesperadas. El siempre pide, cuando presta el rosario: "cuando termines de necesitarlo, revuélvemelo, alguien mas puede necesitarlo."

La propia vida de Jim ha cambiado, desde su inesperado encuentro en el avión. Pensando que la Madre Teresa lleva consigo todo cuanto posee en una bolsita pequeña, hizo un esfuerzo de simplificar su propia vida. Jim dice ahora, "trato de recordarme lo que en verdad es importante - no el dinero, ni títulos, ni posesiones, sino como amamos a los demás."

"Aprende a ser flexible"


Para mejorar de forma notable tu vida no hay nada como saber adaptarse a cualquier situación, sin dejar de ser uno mismo.

Los grandes científicos están de acuerdo en que: sobreviven solamente aquellas especies cuya capacidad de adaptarse es sobresaliente en el medio en donde viven.

Y, esto se aplica también directamente a tu vida cotidiana en: la carrera, la familia, la amistad.

Ser una persona iracunda e intransigente, es un gran obstáculo para cualquier persona, porque le pone limitantes a su forma de pensar y de actuar, por lo tanto le dificulta tener éxito en su vida profesional y personal.

La flexibilidad es la gran capacidad de adaptarse rápidamente a las circunstancias, los tiempos y las personas, rectificando oportunamente nuestras actitudes y puntos de vista, para lograr entonces una mejor convivencia y entendimiento con las demás personas en el medio.

En ocasiones se ha entendido a la flexibilidad como "ceder" siempre para evitar conflictos, pero ser flexibles no significa nunca dejarse llevar y ser condescendientes con todo y con todas las personas.

Aprende a escuchar atentamente y a observar con atención todo lo que ocurre a nuestro alrededor, constituye el punto de partida para tomar lo mejor de cada circunstancia y hacer a un lado todo aquello que objetivamente no es conveniente.

Es decir, la flexibilidad mejora nuestra disposición para no andarse peleando por cualquier cosa y conseguir llegar a acuerdos. Las personas que todo el tiempo están diciendo que: "eso no se puede hacer", "que tal cosa no es así como lo hacíamos anteriormente". Con el tiempo, las personas así, poco flexibles en su manera de expresarse, se van quedando solas.

Algunas veces nuestra capacidad de adaptación se somete a pruebas severas, como: cambiar de ciudad, de casa; de escuela ó un giro completamente distinto al que desarrollábamos.

En todos estos cambios debemos tratar con personas diferentes, con sus costumbres y con factores distintos a los que estábamos acostumbrados.

La rapidez con que nos identifiquemos al nuevo ambiente, marcará desde el primer momento el éxito ó fracaso en nuestro desempeño, y en las relaciones con las demás personas en el medio.

Para que tus propósitos de mejorar tengan fruto, es necesario identificar y corregir algunas de las actitudes que nos impiden vivir cabalmente este valor, son las siguientes a saber:

- Calma.- Procura que tu primer impulso no sea dar un sí ó un no como respuesta.

- Aprende.- Que aceptar ó negar tiene su momento. Escucha, observa, medita y actúa.

- Habla.- Cuando sea necesario, ó calla si las circunstancias lo exigen en ese preciso momento.

- Las conversaciones.- Cuando son forzadas no llevan a ninguna parte, cuantas veces nos empeñamos en hablar de un tema específico, que a nadie le interesa.

- Busca.- El mejor momento para opinar algo que sea interesante.

- Aprende.- A dejar una conversación en el momento oportuno, evitando discusiones estériles que no llegarán a algo sensato.

- Nada.- Ganas con aferrarte para tratar de convencer a una persona que no quiere escuchar nada.

- Trata.- A cada persona según su peculiar forma de ser, lo cual se traduce literalmente en respeto.

- Rectifica.-. Cada vez que sea preciso utilizar tus opiniones ó actitudes.

- Corregir.- Los errores, pedir perdón ó aclarar la equivocación en nuestro juicio, demuestra sencillez y rectitud de intención.

- Respeta.- Las reglas ó normas que imperan en los distintos lugares a los que asistes, a menos que afecten la integridad y la seguridad de cualquier persona en particular.

Si aprendes a ser flexible, nunca tendrás obstáculos en la comunicación ó tus relaciones sociales, tu adaptación será siempre tan natural, que nunca parecerás extraño ante nadie.

Aprender a perder


Aprender a ganar
Hace siglos que se busca la piedra filosofal, el elixir de la vida. Se suponía que con ella se podía conseguir el oro , curar enfermedades y la inmortalidad . Hay quienes creen que no se trata de una realidad física sino de un perfeccionamiento espiritual. Hoy, se apuesta al conocimiento. Pero la educación recibió la presión y las aulas se convirtieron en fábricas de ganadores.

Su piedra filosofal fue: aprender a ser, aprender a aprender, aprender a hacer y aprender a convivir. Pero no hay convivencia, en la pirámide del éxito sólo hay lugar para pocos ganadores. He aquí la contradicción entre la teoría y la práctica.

El mensaje es ganar a cualquier costo
Se castiga el fracaso con una mala nota y el ganador es admirado, recompensado y tomado como modelo. La sociedad lo premia ubicándolo en la cima de la pirámide. Los mediocres pasan sin pena ni gloria y los peores o quienes no pueden estudiar son excluidos del sistema.

Nada fracasa tanto como el éxito
Ser winner siempre es una misión imposible. Muchos ganadores dejan de aprender, hasta las grandes potencias se caen de la noche a la mañana. La destrucción creativa es la fórmula del perdedor: observa al ganador, mejora lo que hace y lo vence. Mientras tanto el ganador sigue haciendo lo mismo. Razona: si me va bien, ¿para qué cambiar? No sabe que si no cambia se sumará a la lista de los perdedores del mañana.

Cuando finalmente prueba el sabor de la derrota, aparece la frustración, el miedo, la depresión, rebaja su autoestima, niega su responsabilidad, se excusa. A mayor éxito mayor temor a caer. Es que no aprendió a perder. El valor se mide en la adversidad, no cuando se gana. La victoria tiene muchos padres, la derrota es siempre huérfana. La resiliencia – la capacidad de fortalecerse en la adversidad- es la carta de triunfo de los perdedores.

La respuesta del perdedor
Su reacción habitual es resignarse o maldecir. La positiva sería aprender de la derrota, conocer su causa. El análisis implica la comparación o benchmarking con el ganador e investigar sus acciones. La historia está llena de pérdidas afortunadas: Lincoln perdió 49 elecciones antes de ser presidente de EEUU. Errar es una materia prima. Fleming ideó la penicilina viendo como el moho contaminaba su plato. Al caer nos apoyamos en el lugar en el que caímos. Así, la dificultad engendra la solución. La ostra transforma en ganancia el grano de arena que se filtra en su organismo. Lo rodea con un líquido que ella misma produce y crea la joya que todos admiramos: la perla.

Aprender a perder
En la vida mordemos muchas veces el polvo de la derrota. En la economía del conocimiento no hay lección más barata: responder aclarando los valores, siendo más eficiente, más competitivo, sacando partido de los recursos.

El perdedor que gestiona su conocimiento, no sabe cómo lo hace pero logra buenos resultados. Las crisis son batallas cruciales. El mal perdedor creyó que la pérdida tenía un límite, en ellas se rebela y pide que se vayan todos.

Sin embargo, siempre pierden y ganan los mismos
Sólo el perdedor que aprende se ingenia para ganar. En las grandes derrotas se pierden recursos, clientes, información, incluso el trabajo, pero lo que se conserva es lo que se lleva entre las dos orejas. Es el capital intelectual y la capacidad de aprender.

¿Cuál es el conocimiento que rinde? ¿Cómo se adquirió? ¿Cómo se administra? No se puede vivir sin gestionar el conocimiento y sin obtener otro nuevo con el aprendizaje. La sabiduría reúne al conocimiento con la experiencia y crece con los desafíos y derrotas en la vida.

Derrotas buenas, derrotas malas
El que no hace no se equivoca pero tampoco aprende. Aprender es conocer la causa. El feedback con la realidad impedirá que perder se convierta en hábito. Buscar objetivos medibles a corto plazo es la clave. Ante situaciones nuevas no hay memoria ni reflejos sino ensayo y error. El hombre es el animal que choca dos veces con la misma piedra. El error bueno es el nuevo. Einstein sostenia que era una locura pensar en mejorar haciendo más de lo mismo. Edison agradeció a sus 999 derrotas previas por la invención de la lámpara eléctrica. Ellos le enseñaron lo que no debía hacer. Como afirmó Pareto: “el 20% de los factores provocan el 80% del resultado”. Un factor clave es saber administrar el tiempo.

La ley de Murphy es una ley maestra: “lo que puede salir mal va a salir mal”. El antídoto es ser previsor en los detalles y no tener creencias rígidas. Al dogmático su creencia le impide pensar. El conocimiento es relativo por el avance de la ciencia y de la imaginación. Su combinación, el poder inteligente, es querer con eficacia.

Diferencia entre el fracaso y el éxito
Aprender de la derrota es el método para aumentar el rendimiento. En el mundo externo es acercarse a la verdad y en el interno conocerse a sí mismo. Hacia adentro el inconsciente es el alimento, hacia fuera el error es una perla si se sabe cultivar. Pasteur dijo, “el azar favorece a las mentes preparadas”. No es igual a buena suerte, la nariz tiene que estar entrenada. Un loco es un perdedor hasta que su idea tiene éxito; entonces es un genio.

Hay que evitar la trampa del pasado que aplica recetas a contextos diferentes y la trampa del presente que pierde de vista los valores. El error es olvidarse de construir el futuro. Y desarrollar virtudes: objetividad con subjetividad, argumentar sin acomodarse a las creencias, contrastar las hipótesis para comprobarlas. Se trata de entrenar el pensamiento crítico, creador y estratégico. Necesitamos confiar en que las cosas ocurrirán de un cierto modo. Suponemos que comprendemos, que nos dicen la verdad y que por alguna razón lo hacen. Pero si sospechamos podemos negar la presunción. El error se arregla muchas veces cambiando la manera de mirar.

Por la ignorancia erramos, y por las equivocaciones, aprendemos. Thomas Watson, el legendario ex presidente de IBM, dijo: “el buen juicio viene de la experiencia, la experiencia viene del mal juicio”.

Dr. Horacio Krell. CEO de Ilvem, Contador Público y Licenciado en Administración de empresas (UBA

10 frases que debes evitar para no discutir


1. "Siempre es lo mismo, nunca cambiarás". Las frases que comienzan con "siempre" o "nunca" no nos llevan a ningún lado. Además de ser, generalmente, falsas. Si las dices, el otro se sentirá sentenciado desde un comienzo.

2. "Estoy harto/a de ti". No marques una línea de separación como si fuera el final, porque te imposibilitará cualquier negociación o revisión de la situación.


3. "Nada de lo que hago te alcanza". No te victimices ni te autocompadezcas. Ese tipo de frases sólo despiertan más enojo o lástima, pero no ayuda a una construcción sana de la relación.

4. "¡Siempre tus amigos/as antes que yo...!". No compitas con sus amistades. Tener una buena vida social ayuda a fortalecer vínculos. Las relaciones posesivas absorben al otro innecesariamente y terminan agotando.


5. "Nunca me escuchas, no te importa lo que digo". No te subestimes ni culpes a la otra persona por ello. Observa cómo se siente y fíjate si esta no es su conducta habitual con todas las personas. Si así lo fuera, ayúdale a comprometerse más en los vínculos.


6. "Terminemos con esto de una vez". Cuando hables de una separación o ruptura, no lo hagas como una amenaza. Le quitarás el significado a la palabra y perderá valor ante el otro, y ante ti mismo.


7. "¿Cuántas veces vamos a discutir lo mismo?". Si las discusiones se repiten sobre un mismo tema, es porque aún no han podido aclarar ese tema. Aunque te cueste hacerlo, vale la pena volver a analizar la situación no resuelta, para que quede en el pasado y no vuelva a aparecer el mismo reclamo, una y otra vez.


8. "Antes no eras así". Todos crecemos con el tiempo y evolucionamos. Debes aceptar y entender esos cambios. Disfruta de esos crecimientos mutuos y de lo bueno que ahora se te ofrece. No temas por las posibles asincronías que puedan existir ante esos crecimientos.

9. "¿Qué más tienes para decirme?". Con estas palabras demuestras que ya no quieres escuchar más y que estás cerrando el diálogo. No existe matrimonio, amistad... que resista, si no hay comunicación.


10. "Hago lo que puedo". No te entregues a esa frase cómoda que limita toda posibilidad de cambio. Demuestra que puedes hacer mucho más si es necesario, y que sólo necesitas saber qué espera el otro de ti y que esperas tu del otro.

Importante
No dejes para más adelante los temas que tienes que hablar. Busca el momento adecuado pero hazlo, para poder seguir adelante sin rencores.
Intenta crear un buen clima de diálogo, prepara algo rico para tomar, pon una buena música, realiza algo que a la otra persona le agrade para poder conversar con tranquilidad aunque los temas sean difíciles. El clima de guerra sólo pondrá más distancia.

Reprobando al Papa


ESTO de que unos tíos que no saben hacer la o con un canuto se pongan a reprobar al Papa tiene un componente desquiciado y chusco que no lograría superar el principado de Andorra si mañana declarase la guerra a los Estados Unidos. Pero estas enormidades han adquirido carta de naturaleza en un mundo que ha perdido el sentido de la proporción; y donde los ineptos se creen con derecho a discutir con el sabio, o mejor dicho, a silenciarlo con sus chillidos. Pues para discutir son necesarias dos personas que aduzcan razones; pero cuando una aduce razones y la otra opone irracionalidad, consignas doctrinarias y aspavientos emotivos, la discusión se hace imposible y al sabio sólo le resta resignarse a que sus palabras sean tergiversadas, acalladas, anatemizadas por el guirigay de los ineptos. Benedicto XVI reclamó una humanización de la sexualidad, que consiste en liberar al hombre de la esclavitud de la promiscuidad. para combatir el mal en sus orígenes; y el Mátrix progre, en lugar de liberar al hombre de la promiscuidad sexual, lo exhorta a entregarse a ella sin recato, regalándole a cambio un condón. Que, una vez usado, deja al hombre a merced de la promiscuidad, o sea, a merced del mal que, según nos asegura, pretende combatir.
Pero el acceso de furia irracional con que el Mátrix progre ha respondido el llamado del Papa a la humanización de la sexualidad nos invita a esbozar aquí una reflexión sobre la dificultad insalvable que constituye tratar de afirmar la verdad profunda de las cosas, en una época que ha renunciado a la posibilidad del conocimiento, enfangada en un lodazal en el que sólo triunfan el embrollo y la desintegración de la razón. El Mátrix progre ha destruido la razón como guía de la acción humana, como motor de su voluntad; y cuando la voluntad humana se gobierna por el puro instinto, el mismo hombre ha sido destruido; esto es, animalizado. En esta coyuntura, la incomprensión con que han sido acogidas las declaraciones del Papa me recuerda dolorosamente aquel pasaje evangélico (Jn 18) en el que, llevado al pretorio, Jesús conversa con Pilato; basta con que veamos en Jesús, varón de dolores, a la Iglesia de la que Benedicto XVI es cabeza visible, y en Pilato al mundo. Benedicto XVI se esfuerza por entablar diálogo con el mundo, usando su mismo idioma, en busca de semillas de verdad: «Para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad; todo el que es de la verdad escucha mi voz». A lo que el mundo responde con arrogante indiferencia, incapaz de entender un lenguaje que apela a la razón: «¿Y qué es la verdad?». Y, ante el escepticismo de Pilato, Jesús calla, mientras crece el clamor rabioso de la multitud: «¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!».
Y en esas estamos. El Papa, en una carta reciente a los obispos transida de dolor, constataba que «la fe está en peligro de apagarse como una llama que no encuentra ya su alimento»; y añadía: «El auténtico problema en este momento actual de la historia es que Dios desaparece del horizonte de los hombres y, con el apagarse de la luz que proviene de Dios, la humanidad se ve afectada por la falta de orientación, cuyos efectos destructivos se ponen cada vez más de manifiesto». En la reacción furibunda del Mátrix progre ante las declaraciones de Benedicto XVI sobre la humanización de la sexualidad descubrimos la falta de orientación de un mundo que ya no se esfuerza por entender sus palabras, que ya ni siquiera las puede entender, porque le falta la luz que viene de lo alto. Es un signo escatológico clarísimo; y aceptando convertirse en diana del escarnio y la calumnia furiosa -en este contexto debemos situar este intento chusco de reprobación de los ignaros-, Benedicto XVI, varón de dolores, está preparando a los cristianos para afrontar la Cruz. Así de duro y así de simple: «Ecce Homo».

Juan Manuel de Prada
http://www.abc.es/20090502/opinion-firmas/reprobando-papa-20090502.html

ORACIÓN para APRENDER a AMAR


Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida;
cuando tenga sed, dame alguien que precise agua;
cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor;
cuando sufra, dame alguien que necesite consuelo;
cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro;
cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado;
cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos;
cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien;
cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos;
cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite de mi comprensión;
cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender;
cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.

Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos; dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan de cada día, también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.


Madre Teresa de Calcuta

Escapulario de la Virgen del Carmen


Allá por los años 42, contaba yo los 19 años de edad. Estudiaba para piloto de la Marina Mercante Española, en Bilbao, concretamente; al mismo tiempo aprovechaba los meses de verano para sacar algunas pesetillas en el oficio de cartero. Me tocó repartir la correspondencia en el barrio de Deusto.

Cierto día llevé unas cartas a las monjas pasionistas. La religiosa que me atendió a través del torno, agradecida, me obsequió un Escapulario de la Virgen del Carmen con las previstas recomendaciones de protección mariana (me hizo recordar que eran las mismas del sacerdote de mi pueblo cuando siendo niño, me impuso el Escapulario). Lo cierto es que me puse sin más, el Escapulario de las monjitas.

Tras las vacaciones volvía a la tarea náutica. Un día nos dijeron que quienes no sabíamos nadar aprendiéramos por nuestra cuenta. Elegí una fecha: el 1° de Agosto, hora: 4:00 de la tarde. Anuncié a mi tía la intención de irme a nadar. Ella no se opuso. Al llegar al lugar elegido comprobé que nadie me vigilara para evitar burlas de mal gusto.

Y sin más demoras me quité la ropa y me eché al agua... ¡Oh imprudencia mía! no conseguí sacar la cabeza para respirar después del chapuzón. Traté de serenarme: un nuevo intento, y un nuevo fracaso. Volví a probar fortuna por tercera vez y tampoco conseguí. Mientras tanto tragaba agua en el lugar de aire. El nerviosismo hizo presa en mí. Los ojos mantenían abiertos y mi pensamiento estaba conciente era que me hallaba sin confesar.

Por fin, surgió una lucesita de último instante: QUE LLEVABA EL ESCAPULARIO. Eché mano al pecho y lo agarré como tabla de salvación. Inmediatamente se produjo un echo insólito: aparecí afuera. Exhausto. Con dificultades llegué hasta la ropa para vestirme. Viví momentos de emoción. Di gracias a Dios y al Virgen de todo corazón por tan oportuna ayuda, pues de otro modo, aquel primero de Agosto hubiera muerto ahogado sin remedio.

¿Que hice entonces? Confirmarme sobre la eficacia del Santo Escapulario: no solamente salva el alma sino también el cuerpo cuando peligra el alma. Y a modo de agradecimiento, desde entonces, no abandono ni el Escapulario ni el Rosario diario.

Por su parte, la Virgen, tampoco se olvidó de mí y siete años más tarde me dio la vocación religiosa. Nunca me arrepentí del camino emprendido sino todo lo contrario: así quiero morir, dando gracias a Dios por la vocación recibida, con mi Escapulario puesto y desgranando Misterio tras Misterio del Santo Rosario.

Quien confía en la Madre Santísima, nunca quedará desamparado; al contrario encontrará en su regazo el auténtico amor maternal que nos educa y protege de todo mal.

http://www.aciprensa.com/Historias/historia.php?id=17

Autobuses provida recorrerán 51 ciudades de España hasta junio de 2009


La plataforma provida Derecho a Vivir (DAV) de España anunció que este viernes 1 de mayo se iniciará la Gira por la Vida, "tres autobuses DAV que recorrerán 51 ciudades españolas entre el 1 de mayo y el 15 de junio de 2009, llevando información sobre el aborto y alertando a la población sobre la iniciativa gubernamental de una ley de plazos".

Según precisa la nota de prensa, los 3 autobuses "partirán de la Ciudad Universitaria, en Madrid, donde se celebrará una quedada (reunión) al mediodía de este viernes 1 de mayo, en las inmediaciones de la Facultad de Ciencias de la Información", para dirigirse "a la zona de aparcamientos de la Facultad de Derecho, en el mismo campus de la Universidad Complutense", desde donde partirán luego de una fiesta de despedida.

"Los autobuses de Derecho a Vivir se repartirán en tres rutas a través de España. En cada ciudad permanecerán entre uno y tres días, informando a los vecinos sobre el aborto y la iniciativa de una ley de plazos, y repartiendo folletos y productos de la campaña de Derecho a Vivir".

DESPUÉS DE APAGAR LAS LUCES


Desde Saint Paul, Minnesota, Estados Unidos, una señora cuenta así sus experiencias:
«Cuando era niña, nuestra familia vivía en una pequeña casa, donde la abuelita venía a visitarnos; solía estar dos o tres semanas, y nosotras nos disputábamos el privilegio de estar en su compañía. Por ser yo la mayor, conseguí dormir en una cama cerca de la suya.
Cada noche, después de apagar las luces y quedar todo en silencio, la oía cuchichear suavemente: estaba rezando. Parecía que no iba a acabar nunca y pronto me esforcé por entender lo que decía. Supe que rezaba el rosario, y de esta manera aprendí el Padrenuestro, el Avemaría y otras oraciones de su uso particular.
La abuelita era irlandesa, católica. Nuestra madre abandonó la religión al casarse con nuestro padre. Siempre hemos ido a escuelas no católicas; en casa no había religión, excepto la de nuestra abuelita, cuando nos visitaba.
Me casé y no me acerqué más a la iglesia. Pero nueve años más tarde sentí la necesidad de una base espiritual. Acudí a la biblioteca, estudié varias religiones Y siempre por la noche recordaba los rezos de la abuelita. Leí libros sobre el Catolicismo, que daban respuestas a todas mis dudas. Encontré un sacerdote, me instruyó en lo necesario y recibí el Bautismo.
Yo rezaba por mi marido y por mis padres. Un año después de ser cristiana, mi esposo anunció que iba a prepararse para el Bautismo. Nuestra madre se reconcilió con la iglesia. Tuvimos un hijo y lo bautizamos según el rito católico. Mi cuñada y su esposo, al ver cuán felices éramos con nuestra nueva religión, se hicieron católicos, y mi marido y yo somos padrinos de sus tres hijos.
¡Todo debido al Rosario rezado en voz baja por una buena mujer!

CONVERTIDO AL MIRAR UN CUADRO DE MARÍA


El famoso marxista S. Bulgakov narra en sus “Apuntes biográficos” los primeros toques de su conversión al cristianismo con motivo de la contemplación de un cuadro de la Virgen. Relata que se encontraba en Dresde en 1898 y quiso observar de cerca la Madonna Sixtina de Rafael. La experiencia constituyó para él un tremendo impacto que iba a trastornar todos sus esquemas ideológicos, originando la llamada de la fe y poniendo en marcha el proceso de su acercamiento a la fe cristiana.
Relata así su desconcertante impresión: “Allí, los ojos de la Reina de los cielos, que sube al paraíso con su divino Hijo, me estaban mirando. Había en aquellos ojos una fuerza infinita de pureza subyugadora y de inmolación voluntaria. Perdí los sentidos, me giraba la cabeza. Y de mis ojos brotaban lágrimas dulces y amargas al mismo tiempo, que hicieron derretirse el hielo de mi corazón. Era como si de pronto se me desatara un nudo vital. No se trataba de una turbación estética. No, era un encuentro, un nuevo conocimiento, un verdadero milagro. Esta contemplación de aquel cuadro fue para mí una conmovedora plegaria que jamás olvidaré”.
Más tarde, en 1923, al contacto con los bellísimos y profundos iconos de su tierra natal descubrirá mejor la dignidad y belleza de la Madre de Dios que le ofrecía, en síntesis y tan de cerca, todo el misterio cristiano.

Un ardiente «Dios te salve » le salva la vida


En una fragata, durante una misión, se descubre, sin duda a la salida de un combate, la ausencia reciente de un marinero miembro del equipaje. Como sucede siempre en estas circunstancias, la búsqueda fue organizada inmediatamente en dirección a todas las orillas hasta tener que aceptar la evidencia: el ausente había caído al mar.

El comandante, entonces, anula la misión, manda dar media vuelta y rehacer el camino recorrido en las últimas horas, la zona explorada es cada vez mayor, tanto como la duda que invade a los centinelas desde la pasarela del barco y el desaliento del personal a bordo.

Cadiou, responsable de maniobrar el torno de salvamento, desde su lugar posee una vista parcial del océano. Después de varias horas de búsqueda infructuosa, observa con consternación que el sol se acerca al horizonte, pues sabe muy bien que un hombre sin chaleco-salvavidas no puede resistir mucho tiempo en la superficie.

Invadido por un sentimiento de impotencia y desesperanza, piensa súbitamente que lo que es imposible al hombre no lo es para Dios. Le dirige entonces una ardiente oración a la Virgen María, y en su interior formula un «Dios te Salve».

Murmuraba las últimas palabras de la oración de los humildes, cuando un punto minúsculo entre dos olas le llama la atención. Sin mayor seguridad, le pide al piloto orientar el barco en esa dirección.

A medida que avanzan en la dirección indicada, primero la duda, luego una esperanza loca se apodera del equipaje y pronto la realidad se impone, se trata ciertamente del náufrago, todavía vivo aunque muy extenuado. Rescatarlo no será una dificultad para el equipaje bien entrenado en estos asuntos.

Las circunstancias de su rescate contadas en corro por Cadiou no suscitarían la burla de sus camaradas, pues el desafío que representó el increíble desenlace era demasiado inesperado.

Relato de Jean-Louis Lefèvre, oficial de la marina de reserva

Por el Rosario ella dijo sí


El 12 de septiembre de 1982, la Princesa Gracia de Mónaco perdía la vida en un accidente de auto. El mundo entero vibró ante la muerte trágica de una persona que era una " gran Señora "del corazón y del alma, antes de serlo por su rango social.

En 1956, cuando la "Princesa de Hollywood" se casó con el Príncipe Rainiero de Mónaco, ella interrumpió su carrera cinematográfica para consagrarse a su marido, y más tarde a sus hijos. Después de su matrimonio, en efecto, Gracia se negó a volver a su arte. Hizo, sin embargo, una excepción por el rosario, poco antes morir.

Católica ferviente, la Princesa no supo resistir a la urgente invitación del Padre Peyton, el apóstol del rosario en familia, al que había conocido bien y que deseaba rodar una nueva película, en San Pedro en Roma en Roma, para poner en valor el rezo del rosario: " Su Alteza, un pobre sacerdote irlandés le pide a Gracia "concederle esta gracia" a la Reina del Rosario... "Gracia no pudo decirle no a su viejo amigo y después de más de 25 años de ausencia, volvió frente a la cámara cinematográfica.

Mario Tursi, el único italiano de la tropa, se conmovió: « Fue un acontecimiento. Vi a la Princesa rezar los misterios del Rosario con un entusiasmo y un fervor extraordinarios. Recuerdo su mirada inspirada, la entonación perfecta de su voz, el estilo impecable con el cual citaba los versículos del Evangelio. Gracia posaba con fe, teniendo como decorado sugestivo la Basílica de San Pedro de Roma. Para el misterio de la crucifixión, la Princesa llevaba un vestido negro. Al fondo, el grupo de La Piedad de Miguel Ángel simbolizaba el dolor y el Amor infinito. La película fue transmitida por los canales de televisión de los Estados Unidos. Gracia había puesto una condición a su participación: que la película sea reservada al público americano. Esperemos que después del final prematuro de su esposa, el Príncipe Rainiero autorice la difusión de este documental en el mundo entero. ¿Este acto de fe no fue su testamento espiritual?»

Hermano Albert Plfeger