Asertividad, clave para tener éxito y buenas relaciones


Si se siente incómodo y hasta molesto de expresar su opinión. Si no se atreve a hacer una crítica aunque estime sería constructiva... Ello significa que no tiene la capacidad de asertividad, pues no se siente libre para comunicarse en forma abierta y honesta con otras personas.

Si se siente muy abrumado y le da vergüenza tener que devolver en una tienda un artículo que después de comprarlo se dio cuenta que venía averiado. Si se siente mal cuando le hacen un halago o un cumplido. Si no puede hacer un reclamo o una queja. Ello significa que no tiene la capacidad de asertividad, pues no se siente libre para comunicarse en forma abierta y honesta con otras personas.

La asertividad es la capacidad de una persona para expresar sus sentimientos, actitudes y opiniones frente a los demás, evitando confrontaciones. Es tener la valentía de defender las opiniones propias de forma razonada, apartando las reacciones emocionales, hasta convencer a los otros o ser convencido de que otras opciones puedan ser mejores.

Se dice que hay tres tipos de comportamiento en las personas: Pasividad - Agresividad - Asertividad.

La Asertividad está en un punto intermedio entre las otras dos conductas extremas: la agresividad y la pasividad. Se considera a la asertividad como una forma de comportamiento maduro en que la persona no es agresiva ni tampoco es sometida a la voluntad de otros, sino que con mucho tino es capaz de manifestar sus convicciones y defender sus derechos, respetando convicciones y derechos de los demás.

Ser Pasivo significa:

- Evitar decir lo que se piensa o lo que se opina.
- Tener miedo a las consecuencias de lo que se pueda decir.
- No creer en los derechos de las personas.
- No saber expresar los propios derechos.
- Creer que los derechos de los demás son más importantes que los propios.

Ser Agresivo significa:

- Defender los propios derechos, pero avasallando y violando los derechos de los demás.
- Decir lo que se piensa, siente, quiere u opina, sin derecho a que los demás sean tratados con respeto.

El individuo pasivo termina:

- Frustrado y con depresión al sentir que no expuso sus puntos de vista o que estos no fueron entendidos.
- Sintiéndose víctima.
- Distanciándose de los amigos, a los que considera malintencionados al no coincidir con sus apreciaciones.
- Postergando conflictos que eran posibles de arreglar y que probablemente ahora nunca se solucionen.

El individuo agresivo termina:

- En soledad por dar la sensación de ser conflictivo frente a los demás.
- Con impotencia de no haber podido imponer su punto de vista.
- Con distanciamiento por ser considerado poco agradable.
- Con sentimiento de enojo y culpa.

Ser asertivo es decir lo que se piensa, quiere y opina, sin perjudicar el derecho de los demás a ser tratados con respeto, de manera franca, honesta y no amenazadora, respetando los propios derechos personales. Significa decir a los demás lo que sentimos y queremos dándoles a entender que los escuchamos y entendemos.

Cuando una persona es asertiva, puede decir o afirmar algo, tal cual lo está sintiendo, no quedándose con la sensación de no haber expresado todos sus sentimientos y apreciaciones. Pero para lograr esto, hay que considerar las características personales del interlocutor, su forma de ser, sensibilidad, aprensiones, inseguridades, edad, nivel socioeconómico y cultural, y cualquier otro rasgo que pueda incidir en la buena relación.

Lo recomendable es expresarnos sin limitaciones, cerrando círculos, ya que un círculo no cerrado no es más que una línea curva y, por el espacio abierto, pueden escaparse temas que probablemente dejarán un vacío y nunca serán tratados, dejándonos con la sensación de que la conversación no fue terminada y que no hubo punto final.

Siempre se debe tener presente que en una conversación (aunque tenga características de discusión) es posible decir y manifestar de todo, pero depende del cómo, cuándo y dónde. Para lograrlo con éxito es preciso tener consideración con quien se dialoga, respetando su autoestima, no avasallándolo y teniendo presente sus características individuales.

Actuar con asertividad permite:

- Mantener buenas relaciones interpersonales.
- Ser firme en sus argumentos sin ser agresivo.
- Ser responsable de las propias acciones.
- Poder negociar exitosamente los conflictos.
- Mejorar la salud mental.

Un estilo asertivo de conducta, permite comunicar tranquila y eficazmente cuál es nuestra propia posición y ofrece información sobre cómo nos gustaría que actuase a futuro nuestro interlocutor.

Permite darse a conocer y perseguir los propios objetivos respetando los derechos de los demás. La persona que mantiene una conducta asertiva transmite la idea de que es autovalente, al sentirse capaz de hacer aquello que cree y desea hacer. Un estilo asertivo permite conservar una relación de confianza con los otros y, por otro lado, respetar la autoestima.

Entre los derechos asertivos que merecen destacarse están:

- Algunas veces se tiene el derecho a ser el primero.
- A considerar las propias opiniones.
- A cambiar de opinión, idea o actuación en el curso de la conversación.
- A cometer errores.
- A tener sus propias opiniones y creencias.
- A decir "no" ante una petición, sin sentirse culpable.
- A ser tratado con respeto y dignidad.
- A pedir una aclaración.
- A pedir ayuda o apoyo emocional.
- A sentir y expresar dolor.
- A recibir reconocimiento por un trabajo bien hecho.
- A no tener que justificarse ante el resto.
- … y muchos otros derechos más.

El comportamiento pasivo lleva a:

- Anteponer las necesidades y deseos de los demás a los nuestros, sin considerar nuestras propias necesidades y responsabilidades.
- Decir siempre "si", cuando queremos decir "no".
- Evitar conflictos y discusiones satisfaciendo a los demás.

El comportamiento agresivo lleva a:

- Ponerse la defensiva.
- Ignorar los sentimientos de los demás.
- Querer ganar a toda costa.
- Intentar manipular para lograr sus fines.

La asertividad bien llevada permite mejorar las relaciones laborales, familiares, sociales y, sobre todo, mejorar las relaciones de pareja. Practicando la asertividad se evitarían muchos conflictos. ¡Seamos asertivos, encontraremos equilibrio, paz y estaremos en armonía con el otro!

Por Jaime Valenzuela Díaz

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