Susan Boyle podría cantar para el Papa Benedicto XVI en Escocia


Susan Boyle, la cantante católica descubierta en el programa televisivo Britain’s Got Talent (Gran Bretaña tiene talento) podría ver cumplido su sueño de cantar para el Papa Benedicto XVI en su próxima visita al Reino Unido en septiembre.

En declaraciones a ACI Prensa, el director de la oficina católica de medios escoceses (SCMO), Peter Kearney, señaló que la Iglesia en Escocia está abierta a la posibilidad.

En la agenda del Santo Padre para su visita del 16 al 19 de septiembre este año, está una Misa que presidirá en Glasgow en la que Boyle podría cantar. Al respecto Kearny dijo a ACI Prensa que "estaríamos encantados si Susan pudiese participar ese día y esperamos poder conversar sobre esta posibilidad pronto".

El periódico británico Daily Mail informó el pasado 25 de abril que ya se había confirmado la presencia de la cantante. ACI Prensa conversó con Marie Devine del SCMO quien explicó que "todavía no hay un itinerario claro" y que se debe conversar sobre la posibilidad de que Susan Boyle participe.

El album debut de la Boyle "I dreamed a dream" ("Soñe un sueño") ha vendido más de un millón de copias desde su lanzamiento el pasado 23 de noviembre

Ser libre


Ser libre es asumir el riesgo de equivocarse y aceptar con humildad el error.
Ser libre es, superar la moda, los tabúes, los prejuicios y animarse a vencer sus condicionamientos.
Ser libre es conocerse a uno mismo, tomar conciencia de lo que puede dar y luchar por hacerlo realidad.
Ser libre es aceptarse como uno es teniendo la valentía de cambiar aquello que se puede mejorar.
Ser libre es asumir la responsabilidad de los propios pensamientos, palabras y actos.
Ser libre es ser auténtico, coherente, fiel a lo que cada uno debe ser.
Ser libre es romper con el egoísmo que nos atrapa y nos impide lanzarnos de lleno a los demás.
Ser libre es mirar a todos con ojos de hermanos sintiéndonos iguales, fraternos, unidos.
Ser libre es saber decir "no" cuando es fácil decir "sí", decir "sí" cuando todo impulsa a decir "no".
Ser libre es ser fuerte cuando todos son débiles, es gritar en voz alta cuando los demás callan.
Ser libre es tener ideales magníficos, soñar con metas altas; es animarse a cambiar y dar la vida en el cambio.
Ser libre es reconocer en mi existencia la huella imborrable de alguien que me trasciende del cual vengo y al cual voy.
Ser libre no es fácil pero es hermoso y para ello fuimos creados.
¡Para vivir la plenitud de la libertad, que es el amor¡

Hijas insoportables


Si ya era difícil que una niña de 12 ó 13 años se aguantara a sí misma, añada a esto el boom de las redes sociales, la obsesión por estar sexy o por ser la primera de la clase a cualquier precio. Ciertamente, las chicas de hoy no lo tienen nada fácil. Por eso, los padres han de ayudarlas a discernir entre lo accesorio y lo que de verdad importa

El psicólogo y médico de familia Leonard Sax, presidente de la Asociación Nacional para la enseñanza diferenciada por sexos de Estados Unidos (NASSPE), se ha hecho famoso por mostrar los efectos positivos que produce un estilo educativo adaptado a cada sexo.

La idea básica que defiende Sax es que la educación diferenciada mejora los resultados académicos y la socialización, y disminuye la violencia en el aula. Sus conclusiones responden a los datos científicos y de experiencia que ha ido exponiendo en sus libros. Así, Sax muestra cómo el cerebro del niño y el de la niña se desarrollan de manera distinta; la diferente forma que tienen de aprender en su etapa escolar; su heterogéneo modo de ver los sucesos del mundo...

"Nunca hasta ahora había existido una cultura que brinde tantas oportunidades a las chicas, y sin embargo, están desprovistas de criterios de orientación"

A exponer estos resultados dedicó uno de sus libros más populares: Why Gender Matters? Después escribió otro libro centrado en las dificultades que afrontan los chicos en la sociedad actual: Boys Adrift. Y ahora acaba de publicar en Estados Unidos Girls on the Edge, donde analiza los cuatro problemas que a su juicio afectan más a las chicas.

Ellos y ellas tienen dificultades, claro, pero no son las mismas para unos y otras. “Cada vez hay más chicos que están desarrollando una actitud sibarita que les lleva a disfrutar ellos solos: videojuegos, pornografía, comer, dormir... A menudo les falta empuje y motivación para saltar de la cama y triunfar en el mundo real”.

Las chicas, en cambio, van sobradas de empuje y de motivación. Su problema es que “no saben cómo relajarse ni cómo divertirse y disfrutar de la vida. Para muchas de estas niñas, cada logro es sólo un paso intermedio hacia el siguiente”.

Mami, ¿estoy sexy?

En Girls on the Edge, Sax argumenta que las chicas de hoy están sometidas a cuatro factores de riesgo. Lógicamente, estos cuatro factores no afectan por igual a todas. Depende mucho del carácter de cada una, de la educación que han recibido o del ambiente en que se mueven.

El primer factor de riesgo es la confusión en torno a la identidad sexual. “Las chicas quieren ponerse sexy cada vez más temprano. Y eso no es una buena noticia”, dice Sax. Mientras que la forma de vestir de los chicos no ha variado tanto en las últimas décadas, el cambio entre las chicas de 9 a 11 años ha sido brutal: tops con tirantes, pantalones ajustados, minifaldas…

Este empeño por vestirse como si tuvieran una “agenda sexual” produce efectos perjudiciales en su identidad. Como explica Stephen Hinshaw, profesor de psicología en Berkeley, “si las chicas pretenden tener atractivo sexual antes de que realmente lo tengan, se encontrarán con serias dificultades para conectar con sus propios sentimientos”.

A Sax no le interesa la decencia porque sí. A su juicio, se trata de un problema antropológico de más calado. “A las chicas de hoy se les bombardea con la idea de que tienen que mostrar su cuerpo para autorrealizarse, o incluso como una manifestación del ‘poder de las niñas’. Como padres, tenemos que ayudarles a rechazar esta idea. Los chicos no necesitan quitarse la ropa para demostrar que tienen poder. Las chicas tampoco”.

“La sexualidad –añade Sax– es una esfera muy saludable del ser humano y del paso a la edad adulta. Pero la sexualización supone convertirse en un objeto de placer para los demás; es estar expuesto a los otros. La sexualidad tiene que ver con quién eres. La sexualización con lo que aparentas”.

Según Sax, esta banalización de la sexualidad ha favorecido –junto a otros factores– que un número considerable de chicas se sientan confusas respecto a su identidad sexual. En un sondeo realizado a más de 20.000 adolescentes y jóvenes de Estados Unidos, el 14,4% de las chicas encuestadas se declara lesbiana o bisexual, en comparación con el 5,6% de los jóvenes que se identifica como gay o bisexual.

No sin mi móvil


El segundo factor de riesgo para las chicas es lo que Sax llama la “burbuja digital”, ese mundo paralelo hecho de SMS, correos electrónicos y redes sociales. Que las nuevas tecnologías pueden “enganchar” hasta crear una adicción no es ninguna novedad. Lo sorprendente es la brecha que hay entre chicos y chicas en este terreno.

En su libro, Sax se hace eco de un reciente estudio publicado por el Pew Research Center. Una de las conclusiones más relevantes es que mientras una adolescente de Estados Unidos puede mandar unos 80 mensajes escritos al día (bien a través del móvil o del correo electrónico), un adolescente envía 30 al día.

Al problema de los SMS compulsivos hay que añadir el tiempo que les quita –y la tensión que les genera– la “creación” de su propia imagen en las redes sociales. “Las chicas saben que si quieren que su perfil sea visitado, necesitan estar colgando fotos continuamente. Las fotos divertidas triunfan, pero todavía triunfan más las fotos sexys”.

“Mientras estas chicas permanecen hiperconectadas con sus amigas –dice Sax–, cada vez están más desconectadas de sí mismas”. El remedio no está en cortar la conexión a Internet o en quitarles el móvil, sino en enseñarles a usar con moderación las nuevas tecnologías. En ocasiones, esto exigirá a los padres un esfuerzo para ponerse al día: cuando aprendan a manejarse dentro de la “burbuja digital”, podrán evitar que su hija quede atrapada en ella.

De mayor, top model

El tercer factor de riesgo son las obsesiones. “Nunca hasta ahora –escribe Sax– había existido una cultura que brinde tantas oportunidades a las chicas, y sin embargo, están desprovistas de criterios de orientación. En consecuencia, muchas centran su atención en una única actividad o en una sola parcela de su vida: ser la mejor estudiante, ser la atleta estrella, ser la más delgada…”

Sax recomienda a los padres que estén prevenidos contra este tipo de obsesiones. Es preciso que aprendan a discernir “si el interés de su hija por el deporte, las buenas notas o la salud es sano o destructivo”.

Para ilustrar esto cuenta el caso de Madison, una chica de 9 años que soñaba con convertirse en una flamante top model de Estados Unidos. Y lo cierto es que, entre los 9 y los 13 años, Madison era una chica preciosa. Y ella lo sabía.

Pero con el tiempo llegó el acné. Los padres de Madison le dijeron que no se preocupara porque, antes o después, acabaría pasando como el sarampión. Pero ella insistió en ir al dermatólogo. El tratamiento no le hizo efecto o, por lo menos, no el que deseaba Madison.

Y aparecieron los problemas de peso. Entre los 13 y los 14 años, Madison engordó 13 kilos. “Ya no era aquella niña mona y esbelta de piel perfecta. Pero entonces, ¿quién era? No lo sabía. Terminó con una depresión clínica. Y sus padres la trajeron a mi consulta”, recuerda Sax.

Sax comenzó a tratarla con medicación. Tras varios ajustes, Madison mejoró su carácter y también perdió peso. Pero Sax se dio cuenta de también le producía más ansiedad. Ella pedía más dosis. Y él se negó en redondo.

“Madison –concluye Sax– se valoraba a sí misma en función de su apariencia. Estaba dispuesta a tragar con lo que fuera, con tal de adelgazar y limpiar su piel. Pero si no lo conseguía, dejaba de saber quién era”.

Aquí Sax se pone poético y recurre a un verso de Rainer Maria Rilke: “Bucea en tu interior y descubre qué hondo es el lugar donde tu vida florece”. Para Sax, esta es una de las tareas fundamentales de los padres de hoy: enseñar a sus hijas a descubrir quiénes son. Algo que no depende del aspecto físico, de las canciones que guardas en tu iPod o del número de amigos que tienes en Facebook.

“Si tu hija aprende a desarrollar una identidad fundada en raíces profundas, terminará por convertirse en una mujer resistente y con autoestima. La edad no es el factor más importante. He conocido algunas chicas de 11 y 12 años que lograron alcanzar ese sentimiento de seguridad y lo mantuvieron durante toda su adolescencia y luego. Y también conozco a muchas mujeres adultas que nunca lo han conseguido”.

Piropos de doble filo

El cuarto factor son las “toxinas ambientales” que se encuentran en las cremas, las lociones, las comidas y las bebidas que toman las chicas. En este capítulo, Sax intenta demostrar hipótesis verdaderamente curiosas.

Defiende, por ejemplo, que las botellas fabricadas con tereftalato de polietileno pueden afectar –bajo determinadas circunstancias– el metabolismo de las chicas hasta el punto de hacerlas parecer mayores de lo que son.

Si bien en otros estudios se ha ocupado de las consecuencias fisiológicas que tienen este tipo de perturbaciones, aquí se fija sobre todo en las emocionales. “Cuando Olivia tenía 11 años, solía pasar por una adolescente de 15 o incluso de 17 años. En sus visitas a los centros comerciales, los chicos le silbaban o le lanzaban piropos”.

“Puede que su cuerpo tuviera la apariencia del de una chica de 15, pero ella tenía la madurez emocional de una niña de 11 porque eso es lo que era. Muchas de las chicas que aparentan tener 15 años no están preparadas para encajar la admiración que despiertan cuando van a un centro comercial o a la playa”.

Cada niña es un mundo

Llegados a este punto, uno podría verse tentado a encerrar a su hija en un cuarto vacío y sin ventanas. Así, ciertamente, estaría a salvo de influencias externas. Pero esa no es la solución que recomienda Sax. A su juicio, lo que mejor funciona es que los padres conozcan muy bien a sus hijas y les ayuden a cultivar la mente, el cuerpo y el espíritu de acuerdo con sus rasgos específicos.

“La paternidad es un arte, no una ciencia. Aunque podemos aprender de la experiencia de chicas alegres y equilibradas, las estrategias concretas que sirvieron para esas niñas pueden no encajar con tu hija”.

Afortunadamente, no todas las chicas de hoy están expuestas a todos los riesgos descritos por Sax. “Algunas resuelven sus problemas bastante bien. Están seguras de sí mismas, pero no son narcisistas. Son enérgicas, pero no se centran en sí mismas. Saben quiénes son, porque conocen sus puntos fuertes y sus debilidades. Y son felices siendo como son”. Pero entonces, ¿por qué hay otras chicas que lo pasan tan mal? “El éxito no es cuestión de azar. Los padres marcan la diferencia. Por desgracia, algunos padres no podrán hacer mucho por sus hijas –aunque tengan la mejor intención del mundo– hasta que no se hagan cargo de lo que les pasa”.

“También hay padres que intentan arreglar los problemas del siglo XXI con soluciones de los años ochenta. Y eso no funciona. La sociedad actual ha generado una serie de desafíos para las chicas que hace 30 años no existían”.

Juan Meseguer
http://www.aceprensa.com

¡Cuando me ame de verdad...!

¡Tu encajas! Genial!

No, no me voy de la Iglesia


Qué discutible eres, Iglesia, y sin embargo, cuánto te quiero.
Cuánto me has hecho sufrir, y sin embargo, tengo necesidad de tu presencia.
Me has escandalizado mucho, y sin embargo, me has hecho entender la santidad.
Nada he visto en el mundo más oscurantista, más comprometido, más falso, y nada he tocado más puro, más generoso, más bello...

Cuántas veces he tenido ganas de cerrar en tu casa la puerta de mi alma y cuántas veces he pedido poder morir entre tus brazos seguros.
No, no puedo librarme de ti porque soy tú, aún siendo completamente tú.
Y después ¿Dónde iría?
¿A construir otra?

Pero no podré construirla sino con los mismos defectos, con los míos que llevo dentro. Y si la construyo, será mi iglesia y no la de Cristo.

Soy bastante mayor para comprender que no soy mejor que los demás...
Aquí está el misterio de la Iglesia de Cristo, verdadero misterio imprenetable.
Tiene el poder de darme la santidad y está formada toda ella, del primero al último, de pecadores y... ¡Qué pecadores!

Tiene la fe omnipotente e invencible de renovar el misterio eucarístico y está compuesta de hombres débiles que están perplejos y que se debaten cada día contra la tentación de perder la fe.
Lleva un mensaje de pura transparencia y está encarnada en una masa sucia como es sucio el mundo.
Habla de la dulzura del Maestro, de su no-violencia, y en la historia ha mandado ejércitos a destruir infieles y a torturar herejes.
Transmite un mensaje de evangélica pobreza y busca dinero y alianzas con los poderosos...

No, no me voy de esta Iglesia fundada sobre una piedra tan débil, porque fundaría otra sobre una más débil que soy yo...

Pero, además, ¿Qué cuentan las piedras? Lo que verdaderamente cuenta es la promesa de Cristo, el cemento que une las piedras, es decir, el Espíritu Santo.
Sólo el Espíritu Santo es capaz de edificar la Iglesia con unas piedras mal talladas, como lo somos nosotros.
Sólo el Espíritu Santo puede mantenernos unidos, a pesar de la fuerza centrífuga y disgregadora de nuestro ilimitado orgullo.
Aquí está realmente el mayor misterio de la Iglesia que yo rechazaría al cerrar mi corazón al hermano enemigo o al dirigirme en juez de la asamblea de los hijos de Dios.

Y aquí está el misterio:
En el fondo, soy yo esta masa de bien y del mal, de grandes y de miseria, de santidad y de pecado que define a la Iglesia.

CARLOS CARRETTO

El Papa llenó de fervor a su grey


Fervor y confianza plena en la Iglesia de Pedro, y sus enseñanzas de renovación espiritual permanente, fue lo que se vivió la pasada semana en el Santuario de la Virgen de Fátima, en Portugal, donde quinientos mil feligreses, procedentes de todo el mundo, se unieron en oración y aclamación del Papa Benedicto XVI, quien visitó el santo lugar.

La misión de Benedicto en la tierra, como pastor de Cristo, ha sido especialmente sagrada. Fue él, en el año 2000, en su condición de prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el encargado de explicar el tercer secreto que la Santísima Virgen de Fátima hizo a los tres pastorcitos en 1917.

En 2000, el cardenal Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI, con un comentario teológico explicó al mundo aquel secreto tan religiosamente guardado. Dijo que un obispo vestido de blanco caería al suelo a causa de unos disparos. Revelación que fue interpretada como el atentado que sufrió Juan Pablo II, el 13 de mayo de 1981, en la Plaza de San Pedro a manos del turco Ali Agca.

"Quien había esperado impresionantes revelaciones apocalípticas sobre el fin del mundo o sobre el curso futuro de la historia, debe quedar desilusionado. Fátima no nos ofrece este tipo de satisfacción de nuestra curiosidad", escribió.

Para el Pontífice, el "tercer secreto" era ante todo un llamamiento a la conversión, a la oración y la penitencia.

Este mismo mensaje quedó grabado en la comunidad cristiana que lo acompañó en su nueva visita al santuario de la madre de su devoción, la Santísima Virgen.

En la explanada donde la Virgen se apareció a los pastorcitos, el Papa afirmó que las profecías de Fátima no han terminado, y denunció que "la humanidad ha logrado desencadenar un ciclo de muerte y terror, pero ha fracasado en interrumpirlo".

En una misa solemne, en coincidencia con la fiesta de la Virgen de Fátima y el décimo aniversario de la beatificación de los pastorcitos Jacinta y Francisco, el Papa explicó que el sentido de sus visiones proféticas no sólo tenían que ver con las guerras mundiales, las persecuciones del comunismo y el atentado a Juan Pablo II, sino también con los sufrimientos actuales de la Iglesia por el escándalo de pedofilia y con el ciclo de muerte y terror que hay en el mundo".

Benedicto no ha dudado en rechazar tales conductas e incluso sancionar, de manera ejemplar, a los comprometidos en las mismas. Los enemigos de la Iglesia están dentro de la propia Iglesia, dijo al pedir perdón a Dios y al mundo.

También en el mismo lugar que eligió la Virgen para hablarle al hombre moderno, Benedicto XVI criticó la legalización del aborto, del divorcio exprés y los matrimonios entre personas del mismo sexo.

En su visita al santuario la multitud lo ovacionó con gritos de ¡viva el Papa!, ¡viva el Papa!

Procrastinación



Siempre tenemos algo para hacer, a veces importante y otras no tanto. ¿Qué pasa cuando posponemos constantemente esas tareas con la excusa de hacerlas luego?


La procrastinación es la acción de postergar lo que uno debe hacer para dedicarse a otras actividades más triviales o apetecibles. El término procrastinación deriva del latín procrastinare donde pro- refiere adelante, mientras que -crastinare, mañana.

La procrastinación o hábito de posponer continuamente las cosas consiste en evitar o postergar conscientemente lo que se percibe como desagradable o incómodo. Así, la mayoría de nosotros dilata cotidianamente un determinado asunto porque implica una molestia. Si responde a una estrategia de nuestro vivir cotidiano, es normal; pero cuando no es así y se suma la condición de que se vuelve un comportamiento difícil de cambiar por su rigidez, se constituye en un serio trastorno psicológico.

“No me preocupo, puedo hacerlo más tarde”

El procrastinador suele o bien sobreestimar el tiempo que le queda para realizar una tarea, o bien sobreestimar sus recursos propios- para realizarla. Las actitudes típicas de un perfil determinado de procrastinador son la excesiva autoconfianza, una falsa sensación de autocontrol y seguridad.

Otras de las razones de esta tendencia a postergarlo todo es la ansiedad, ya que los ansiosos barajan tantas posibilidades y obstáculos que les cuesta llevar a cabo lo que desean; también la ansiedad asociada al inicio o finalización de una acción.

El miedo es otras de las razones, debido que, para muchas personas, confrontar la realización de una tarea es un riesgo. El miedo al fracaso puede resultar paralizante, como puede serlo también el miedo al éxito que le traerá la realización de esa tarea. Los perfeccionistas también suelen postergar sus actividades debido a que siempre les falta un detalle para llegar a la perfección absoluta. Del mismo modo influye la adicción a la adrenalina de aquellos que adoran trabajar bajo presión y esperan al último momento para realizar eso que tenían pendiente.

“No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”

La procrastinación puede llegar a convertirse en un hábito, en una mala costumbre.
Usualmente procrastinamos cuando nos enfrentamos con una labor difícil que no deseamos hacer, bien sea porque exija un compromiso emocional que nos produce inquietud o porque sentimos verdadero temor de cometer una equivocación. El procrastinador al final del día se siente culpable por no haber cumplido sus propias expectativas; la confianza en sí mismo se ve amenazada y, a la vez, el desempeño decrece.

Los procrastinadores tienen una fuerte dificultad para concentrarse y suelen sentir miedo o ansiedad al verse sobrepasados por la tarea. Suele ser útil preguntarse: si dejara de procrastinar, ¿qué situaciones enfrentaría? Lo ideal es romper el círculo de autoduda. Dar el primer paso suele disminuir notablemente la ansiedad. A veces se procrastina porque se cree que algunas cosas llevarán más tiempo del que llevan en realidad.

Todos podemos ser procrastinadores

Esta tendencia no es siempre la consecuencia a un trastorno mental, sea depresión o ansiedad. Afecta a multitud de perfiles, sea el ejecutivo que aplaza una y otra vez una reunión porque la prevé conflictiva o el estudiante que aplaza indefinidamente el estudiar para sus exámenes. Y, cada vez más, se está convirtiendo en un serio problema que afecta a la salud psicológica de los individuos y a la salud social de la comunidad.

Esta tendencia pasa a ser un problema cuando nuestro trabajo y nuestra vida se convierten en una carrera constante para cumplir plazos. Cuando la persona experimenta ansiedad -ante las tareas que debería estar haciendo- estamos ante un síntoma de procrastinación crónica.

Para ponerle solución, habría que detectar el motivo en cada caso. Un buen comienzo sería hacer un registro del tiempo que empleamos en realizar cada tarea y de los sentimientos que nos genera el enfrentarnos a ella.

Patricia Bartoloni

Video que alienta rezo del Rosario causa furor en Internet

"May Feelings" es uno de los videos más vistos de la última semana en España y tiene un solo propósito: alentar el rezo del Rosario en el mes de María. La original producción –que expone 50 motivos para emprender esta oración- es iniciativa de un grupo de jóvenes universitarios católicos y puede ser vista en www.belomasanfilms.com

El video ha sido hecho por Belomasán Films, una nueva productora que cuenta en su equipo a los jóvenes españoles Santiago Requejo, José Luis Retegui, Borja Rojas y Miguel Rodríguez.

"No pertenecemos a ningún movimiento. Somos compañeros de clase y compartimos las mismas ideas cristianas y el gusto por hacer cine. Se nos ocurrió la idea de fomentar el rezo del rosario en nuestros compañeros del colegio mayor. Pensamos en hacer un sencillo video con varias entrevistas en la que algunos chicos cuentan su experiencia personal, luego pensamos que buena idea era colgarlo en YouTube.com y así llegar a mucha más gente", indicó Santiago a ACI Prensa.

"Para ello queríamos contar muchas razones que hay para rezar el rosario, se nos ocurrió que lo mejor era hacer partícipes a jóvenes que rezasen el Rosario y así el video tendría más fuerza, realizamos el video a toda prisa con un par de noches casi sin dormir para poder lanzarlo antes del 1 de mayo", relató.

Desde su lanzamiento, el video ha sido visto por casi 70 mil personas en YouTube.com y la cifra promete crecer. Los jóvenes realizadores esperan que la gente difunda la producción a través de todos los medios posibles y ofrecen una versión de mayor resolución en su sitio web www.belomasanfilms.com



"Es importante decir eso a la gente, que utilicen el vídeo para ponerlo en sus blogs, en sus páginas webs. Hay que transmitir el mensaje", aseguró Santiago.

En una entrevista concedida a un blog, los jóvenes realizadores aseguran que han "tenido la suerte de rezarlo siempre y nos ha ayudado mucho en las distintas etapas de la vida. Creemos que ahora el Rosario puede estar asociado a gente mayor y los jóvenes, incluso los que van a Misa desconocen bastante la fuerza que tiene. Por eso, hemos hecho este video", con la "intención clara de ayudar a la Iglesia que tanto a hecho por nosotros".

Ellos esperan que el video dé ánimos a quienes ya rezan el Rosario y presentar su rezo como algo amable y útil para quienes no lo hacen aún. "Pensamos que el video está hecho de tal forma que no produce rechazo a quien no comparte nuestras ideas, sino un sano interés", agregaron

http://www.aciprensa.com/

Estamos llamados a servir a la humanidad de nuestro tiempo



El último día en Portugal, décimo quinto viaje internacional de Benedicto XVI,
el Papa celebró la misa en la plaza de la Avenida dos Aliados di Porto, recordando cómo todo se define a partir de Cristo, ya sea el origen y la eficacia de la misión de la Iglesia. “Debemos vencer la tentación de limitarnos a aquello que aún tenemos, o creemos tener, que es nuestro y seguro - dijo el Papa –ya que como presencia de la Iglesia en el mundo, ésta sólo puede ser misionera del movimiento de la difusión del Espíritu”.
En un mutable “cuadro antropológico, cultural, social y religioso de la humanidad”, la Iglesia está llamada a “enfretar nuevos desafíos”, “tratando de construir junto a cada persona de buena voluntad, la pacífica convivencia de los pueblos”. “El cristiano está en la Iglesia y con la Iglesia - concluyó el Papa durante la homilía - un misionero de Cristo enviado al mundo. Esta es la misión ineludible de toda comunidad eclesial: recibir de Dios y ofrecer Cristo resucitado al mundo para que cada situación de debilitamiento y muerte sea transformada mediante el Espíritu Santo, durante el crecimiento y la vida”.

En Fátima está la marca indeleble de María



Benedicto XVI rezó en silencio el jueves en la mañana en Fátima, delante de la tumba de los pastores, los testigos de las apariciones marianas entre el 13 de mayo y 13 de octubre de 1917. Dentro de la Basílica del Santuario de Fátima están los restos de los hermanos, Jacinta y Francisco Marto, beatificados hace diez años por el Papa Juan Pablo II; y Lucía de Jesús, que se convirtió después en Sor María Lucía del Corazón Inmaculado, cuya causa de beatificación inició el 13 de febrero de 2008, el tercer aniversario de su muerte. A ellos, la Virgen les indicó el horizonte de una esperanza que no defrauda, un amor capaz de consolar a quien está en peligro de sucumbir en las “ arenas movedizas de la enfermedad”.
Un consuelo que Benedicto XVI ofreció anteriormente a muchos pacientes que asistieron a la misa celebrada en la explanada del Santuario. El Papa les dijo que “las fuentes de la fuerza divina brotan justo en medio de la debilidad humana”. “El sufrimiento, vivido con Jesús”, mencionó, sirve para la salvación de los hermanos, así podrán “superar el sentimiento de inutilidad del sufrimiento que consume la persona dentro de sí misma y la hace sentirse una carga para los demás”.

Vocación, autenticidad y casualidad

La vocación es el porqué y el para qué de la vida. El reconocimiento de mi vocación es el descubrimiento de mi identidad.

Se oye mucho hablar de ser "auténticos", como sinónimo aproximado de espontáneos o sinceros, pero no se termina de entender bien en qué consiste ser auténticos. La autenticidad es más profunda que la sinceridad. Consiste en la adecuación entre lo que se piensa –se siente, se dice, se hace– y lo que se debe hacer por ser quien se es. Es vivir conforme a la realidad de mi deber ser; pero sólo en cuanto sé quién soy puedo saber quien puedo –y por eso debo– llegar a ser. La madurez, consecuencia de la autenticidad con que se vive, es clave para poder ejercer nuestra libertad, para poder disponer de nosotros mismos. Son muchos los que no acaban de darse por no disponer de sí mismos: el que no se posee no se puede dar, porque nadie da lo que no tiene.

Está de moda decir que todo es por casualidad. Dos moléculas se encuentran por casualidad, dos personas se encuentran por casualidad, se enamoran por casualidad...

En la casualidad todo es fortuito, no hay elección, hay desorden, todo es inevitable. Una vida que se vive por casualidad es una vida suspendida entre el aburrimiento y la angustia por el fin. Un hombre escindido de su destino de redención es un hombre ciego (S. Tamaro).

Compromiso Porque los hombres no existimos por casualidad. "Toda la historia de la creación es una carta que Dios sigue escribiendo al hombre. La tarea del hombre está en esforzarse, momento a momento, para descifrarla" (A. Pigna). Frente a la vida "casual" se sitúa precisamente el compromiso de asumir la propia existencia con autenticidad, a base de decisiones libres y conscientes. Sin duda, somos lo que decidimos ser, pero sobre una base que no hemos decidido nosotros.

En efecto, no hemos decidido ser, ni ser personas; en consecuencia, tampoco hemos decidido libremente ser libres, ni ser lo que somos. Decidimos algo de lo que somos, pero no quiénes somos, que es el asunto de la vocación.

Gratitud a) El hombre, en primer lugar, experimenta que no existe ni vive en virtud de ninguna opción que él haya hecho, y su actitud natural y primigenia es la del agradecimiento ante la completa gratuidad de su propia existencia. Esta es la primera manifestación de la religiosidad. El acto creador, en efecto, constituye una primera vocación a la existencia, y así es percibido en todas las religiones históricas.
No elegimos b) Tampoco el hombre ha decidido ser persona, ni ser la persona que en concreto es. La personalidad que nos caracteriza tiene, sin duda, algunos rasgos que nos hemos ido dando libremente a nosotros mismos, pero no en todas, ni en la mayoría de sus facetas, ni siquiera en las más externas: no elegimos la familia en la que nacemos, la época, el país, la educación, la sociedad en la que nos hemos desarrollado, etc., aspectos todos ellos que modulan profundamente nuestro modo personal de ser.
Libremente c) A la vista de esto cabe concluir que sólo en parte somos autores de nuestra biografía. Más bien habría que decir que somos co-autores. "En" nosotros hay algo ya decidido, y no "por" nosotros. Elegimos lo que somos, sí, pero a partir de una radical identidad.

A esta vocación a la existencia podemos corresponder libremente: podemos asumir nuestro papel fundamental o no asumirlo, pero radicalmente no decidimos cuál es ese papel. El término "vocación" procede del verbo latino vocare y significa primeramente "llamada". Uno no se llama a sí mismo; es llamado, se vive impulsado o requerido a dar una respuesta, la cual sí que es libre. Por tanto, elegimos desde lo que somos, pero no sobre lo que somos.

Hacia Dios d) La existencia personal es resultado de una llamada creadora del Amor divino. Esa llamada, por tanto, no se dirige a un ser ya constituido, sino que es ella precisamente la que lo constituye desde la nada. Por eso puede decirse que lo primero que, en el orden de naturaleza, tiene el hombre es su apertura radical a Dios.

La criatura humana tiene una estructura en la que lo fundamental es su relación con Dios: su ser por y para la relación con Dios. Como ha explicado el Concilio Vaticano II, "El hombre es invitado al diálogo con Dios desde su nacimiento, pues no existe sino porque, creado por Dios por amor, es conservado siempre por amor, y no vive plenamente según la verdad si no reconoce libremente aquel amor y se entrega a su Creador" (Const. Gaudium et spes, n. 19).

Por lo tanto la actitud fundamental de la criatura será dejarse mirar y dejarse querer. No es lo mismo ser mirado o ser querido que dejarse mirar o dejarse querer, esto segundo supone una postura activa, una actitud de confianza y correspondencia.

http://www.fluvium.org

En medio, con dolor y con amor


“En medio” colocaron a la adúltera sus acusadores. “En medio” se quedó la mujer cuando los acusadores, uno a uno, se escabulleron, dejándola sola con Jesús. “En medio” pusieron a la mujer, pero a quien pretendían comprometer y acusar, a quien de verdad querían poner en medio, era a Jesús (Cfr. Jn 8,1-11).

Hoy, letrados y fariseos han colocado “en medio” al monstruo, al clérigo sorprendido en flagrante delito de pederastia, y no lo han llevado al tribunal competente para juzgarlo conforme a justicia, sino que se lo han llevado a su madre, a la Iglesia, lo han tirado como basura a sus pies, para ponerla “en medio” a ella, para avergonzarla a ella, para comprometerla y condenarla a ella.

Letrados y fariseos, gente estéril, senos que nunca han conocido la vida ni la ternura, pretenden que una madre condene a su hijo: si no lo condena, no es justa; si lo condena, no es madre.

Letrados y fariseos, arrogantes, soberbios e hipócritas, insisten en preguntar a la madre: “Tú, ¿qué dices?” Preguntan como si ellos fuesen inocentes del crimen que fingen perseguir. Y se lo pregunta a ella, a la Iglesia que, como supo y como pudo, ha intentado siempre educar en el amor y en la virtud a sus hijos. Se lo preguntan a la madre los mismos que han destruido a su hijo: los profetas de la revolución sexual, los que instigan a los niños a masturbarse, los mercaderes de pornografía, los expertos del turismo sexual, los que consideran la prostitución un trabajo y la castidad una aberración.

Hoy la Iglesia, como ayer Jesús, encara a los acusadores con la realidad de sus propias vidas: “El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra”.

Hoy como ayer, la Iglesia como Jesús, habrá de inclinarse para cargar con el peso de sus hijos, con la culpa de sus hijos, con la muerte de sus hijos. Cuando se incorpore, allí, “en medio”, estarán solos ella y sus hijos, con un dolor sin palabras y un amor sin medida.
+ Fr. Santiago Agrelo
Arzobispo de Tánger

La lealtad como gran virtud




Incumplir compromisos adquiridos voluntariamente solo se justifica por la impotencia de hacerlo: nadie está obligado a lo imposible, es principio de derecho.

Como en toda escala de valores, la lealtad es primero con los principios morales y legales y luego con las personas. Hay quienes confunden la lealtad con la sumisión y la connivencia, y así, por "fidelidad" o "lealtad" a un jefe o un amigo, actúan en contra de la ley o la moral. Esto no debe ser; quien pide lealtad a costa de principios no la merece, pues contradice la propia escala de valores.

Quien es leal, cumple sus compromisos con todos en la vida real; no es asunto de discurso "bonito" o de frases petulantes. En los hechos vitales, o se es leal o no se es, no hay términos medios; por eso Cristo nos dice a sus seguidores: "el que no está conmigo está contra mí". Moralmente hablando no existe la neutralidad, todo acto volitivo sobre los deberes adquiridos (como el amor) o asumidos (como la ciudadanía) o está bien o está mal hecho.

La lealtad es el valor, la virtud que más admiro, y la deslealtad es la falla humana que más tristeza me provoca. Si una enfermedad no se cura, si un acto fortuito esperado no se cumple, si una simple comida no tiene el sabor esperado, causan desilusión, desencanto, hasta allí.

Pero la deslealtad, cuando alguien en quien confiamos nos hace trampa, nos engaña, nos traiciona, saca provecho de nosotros, entonces la frustración, el enojo que puede llegar a la rabia que esa deslealtad nos causa es la mayor desilusión humana: "confié en ti y me fallaste".

Cuando damos lealtad y la esperamos en reciprocidad, basamos todo en la confianza, que como dice un viejo principio, tan difícil es de ganar, tan fácil de perder y tanto más difícil de recuperar. No ganemos la desconfianza de nuestro próximo, de nuestra familia, de nuestros amigos, de nuestros compañeros, de nuestros asociados en la empresa o labor que sea, seamos leales.

Hay que ser leales (cumplidos) en todo, para conservar la confianza y el respeto (y hasta admiración, si se quiere) de los demás. Debemos llevar la lealtad a los detalles pequeños, ya que quien es leal en lo poco lo será en lo mucho; si nos permitimos pequeñas debilidades de fallarle a los amigos, poco a poco nos iremos "justificando", con la excusa que sea, fallas e infidelidades más grandes, con las mayores traiciones a la vuelta de la esquina.

Lealtad en los compromisos, es la base para no caer en la debilidad de pasar de la pequeña traición a la grande. Si me permito pequeñas fallas de lealtad y soy consciente de ello, y de cómo voy traicionando la confianza ajena de menos a más, termino por devaluarme y desconfiar de mí mismo.

Por eso debo aprender de mis debilidades y evitarlas, mantener y enriquecer la confianza, más que en otros, en mí mismo, como persona confiable, leal a mis compromisos, respetable ante mí mismo y ante los demás.

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