La huella de una JMJ 1


Sor Sara Bermejo, dominica contemplativa. Monasterio Nuestra Señora de la Piedad (Palencia)

Con la cabeza llena de dudas e interrogantes llegué a la Jornada Mundial de la Juventud en Colonia, en el año 2005. Había visto la estrella, y el Señor me invitaba a seguirla, pero ¿a dónde? Algunas personas cercanas comenzaron a decirme: ¿Y por qué monja no? Para que dejaran de hacerme esta pregunta, que me ponía tan nerviosa, pensé hacer una experiencia en el monasterio de las dominicas de Palencia y demostrarles que no era lo mío. Al año siguiente, terminé la carrera y empecé a trabajar en Burgos. Pensaba en alquileres, proyectos, un coche..., pero mi corazón me pedía otra cosa. Cada vez oía con más fuerza: ¡Confía en mí!..., pero me sentía atada por los miedos. En 2007, en el encuentro de Benedicto XVI con los jóvenes en Loreto, cansada de echar tantos balones fuera, me rendí, y en la Casita de Nazaret le dije al Señor: Mira, aquí estoy, haz en mí lo que tú quieras. A partir de entonces, comencé a experimentar una paz, una alegría, una libertad que nunca antes había tenido. Para contactar con nosotras, en dominicaspalencia@dominicos.org

http://www.alfayomega.es/Revista/2011/745/10_raices5.php

1 comentario:

acaminho dijo...

A paz irmã. Recebeste um dom precioso e soubeste aproveitá-lo. Reza por mim.
Um abraço. Lúcia.