La revolución sexual que estalló en Occidente a finales de 1960 hubiera sido impensable sin la píldora anticonceptiva. El discurso contracultural de aquella época dio por sentado que los cambios sociales que siguieron a la revuelta fueron liberadores para las mujeres. Pero Mary Eberstadt, investigadora del Hoover Institute y miembro del consejo asesor de Policy Review, se muestra muy crítica en su libro Adam and Eve after the Pill: Paradoxes of the Sexual Revolution (2012).