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El Papa habla del Belén y el árbol de Navidad



Benedicto XVI ha dicho que el Belén y el árbol son símbolos que nos ayudan a recordar el verdadero sentido de la Navidad: recordar que Dios se ha hecho hombre para ayudarnos.

15 de diciembre de 2007

El Papa recibió en el Vaticano a los tiroleses que le han regalado el árbol navideño instalado en la Plaza de San Pedro.

"La Navidad es una fiesta cristiana y sus símbolos -entre ellos especialmente el Belén y el árbol adornado de dones- constituyen referencias importantes al gran misterio de la Encarnación y del Nacimiento de Jesús, que la liturgia del tiempo de Adviento y de la Navidad evocan constantemente".

"Este vetusto abeto –dijo el Papa refiriéndose al árbol-, cortado sin dañar la vida del bosque, adecuadamente adornado, permanecerá junto al Belén hasta el final de las festividades navideñas. Es un significativo símbolo de la Navidad de Cristo, porque con sus hojas siempre verdes recuerda la vida que no muere".



"El árbol y el Belén -continuó- son elementos de aquel clima típico de la Navidad que forma parte del patrimonio espiritual de nuestras comunidades. Es un clima impregnado de religiosidad y de intimidad familiar, que debemos conservar también en la sociedades actuales, donde a veces parecen prevalecer la carrera al consumo y la búsqueda de bienes materiales".

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