
Cuando llega el verano nuestras energías se activan y nos sentimos más alegres y comunicativos ya que las largas horas de sol nos hacen más activos. En verano es muy aconsejable tomar alimentos de sabor un poco amargo y energía refrescante para el cuerpo.
Entre el 21 y el 24 de Junio, se celebra en diferentes puntos de Europa el Solsticio de Verano; la fiesta del Fuego, por excelencia. El punto de inflexión entre lo que definitivamente dejamos atrás y la nueva etapa: el Sol calienta más con su luz la geografía y nuestros cuerpos; los días se hacen más largos, el aire es caliente y seco y todo nos invita a la vida al aire libre y a las actividades en el exterior: natación (la relación con el agua puede ser el complemento refrescante al calor del Fuego), pasear en bicicleta, excursiones por la montaña...
Todo ello se hace más evidente en los países del Sur. Y nos habla del crecimiento y la maduración en la naturaleza.
Nuestras energías se activan y nos sentimos más alegres y comunicativos; Reímos más. Son emociones que identificamos con nuestro corazón: el volcán de nuestro ánimo; La sangre que fluye más rápida y nos llega a las mejillas...
Los alimentos más aconsejados en esta estación son los de sabor amargo, de energía refrescante para el cuerpo: zumos de frutas (cítricos), pepinos, lechugas, endivias, escarolas. Debemos beber mucho agua.
Las infusiones de Espino Albar, Lavanda, Mejorana, Meliloto, Pasiflora, Valeriana, Menta, Hibiscus, también están aconsejadas.
La Regaliz -abstenerse los hipertensos- el Hinojo, el Anís y la Consuelda, están indicadas para el Intestino delgado
Los Hipertensos, con riesgo de enfermedades del Corazón y los hipertónicos, activos o agitados, deberían intentar reemplazar la carne por el Pescado o Cereales. Y no comer mucho cordero ni trigo; reducir las especias y los estimulantes como el café, tabaco, alcohol o chocolate.
Por el contrario, los Hipotensos, hipotónicos, letárgicos, deben aumentar el consumo de cordero y trigo. Comer Mijo, albaricoques, chalote, coliflor, diente de león, Angélica, Jengibre, Pimentón, milenrama y alimentos amargos y calientes.
Disfrutemos, pues del verano época en la cual podemos absorber la energía que nos proporciona nuestro entorno para utilizarla en el siguiente periodo.
Autor: Teresa Durán
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