Ir al contenido principal

Cinco consejos infalibles contra la timidez


Todos experimentamos momentos de timidez cuando estamos ante personas que nos intimidan. Aquí le doy algunas sugerencias e ideas útiles que lo ayudarán a superar la timidez y ser capaz de hablar cuando lo necesite para alcanzar sus objetivos...


1. La timidez es un problema para millones de personas de todo el mundo, y desgraciadamente, no hay ningona poción mágica que la elimine ni método de sugestión que funcione para todos por igual.

Si quiere superar la timidez y mejorar su vida social, tiene que ser flexible e intentar varias cosas que puedan servirle a usted particularmente.

Las tácticas que funcionan para algunas personas no son útiles para otras. El sistema de ensayo y error y el deseo de salir adelante son las claves que dan resultado en todos los casos.

2. Las personas tímidas deben practicar sus habilidades conversacionales y nunca salir de casa sin una lista de tópicos de conversación interesantes.

Un buen conversador siempre tiene preparados temas que les puedan interesar a las personas con quienes va a encontrarse en determinada situación.

3. Una idea para comenzar a conversar es preguntar a sus amigos y colegas sobre los planes y actividades que ya hayan mencionado en alguna ocasión. Los sucesos de actualidad, el tiempo y las noticias siempre son buenos temas para entablar una charla.

Esté siempre preparado para cualquier encuentro social. Un poco de planificación previa reducirá enormemente su ansiedad. Seguir estos consejos sencillos lo ayudarán en su lucha por vencer la timidez.

4. Si sufre de timidez extrema, un buen consejo es explicarle el problema a todos aquellos con los que suele encontrarse.

La gente suele ser muy comprensiva y lo ayudará si le explica su inconveniente simplemente diciendo que usted es tímido, sin tratar de granjearse su simpatía.

Existen dos tipos de tímidos:

Aquellos que lo evidencian y tienden a temblar, sudar y sentirse visiblemente incómodos en reuniones sociales, y aquellos que simplemente evitan el contacto ocular, son demasiado callados y tienden a mirar hacia el suelo todo el tiempo.

La persona media puede sacar una conclusión equivocada sobre los tímidos que no evidencian tan claramente su problema (el segundo tipo mencionado). Usted puede parecer distante o arrogante para otros a menos que explique su timidez a aquellos que lo rodean.

5. Mientras se encuentre trabajando para superar la timidez, asegúrese de recompensarse por los pequeños logros en el camino. No tiene por qué ser un gran regalo o una enorme fiesta: simplemente un golpecito en la espalda o alguna pequeñez que a usted le guste cumplirán con el propósito.

Otro consejo contra la timidez, habitualmente desoído, es salir de su rutina para ayudar a otros. La timidez tiende a absorber completamente a quienes la padecen, haciéndolos mirar sólo sus propios problemas.

El esfuerzo para asistir a otras personas en pequeñas tareas o dificultades cotidianas hará maravillas por su autoestima y le dará confianza en la manera de interactuar con otros. Hacer que otras personas se sientan especiales es una forma excelente de disminuir su ansiedad y su dificultad de entablar conversación.

Mientras pone en práctica estos consejos, no se pase del límite: no trate de cambiar todos los aspectos negativos de su personalidad a la vez. Cójalos uno a uno y practique sobre ellos los consejos que le he dado hasta que se conviertan en una conducta natural y habitual.

Luego, pase al siguiente rasgo que desee cambiar. Siga abordando y dominando una habilidad a la vez hasta que haya superado su timidez y aprendido a funcionar en un entorno social

Comentarios

Entradas populares de este blog

Diez Mandamientos sobre la Amabilidad

1. Sonreír siempre, aun sin ganas y a solas para entrenarse. 2. No decir NO ni a un mandato ni a una súplica. 3. Evitar al prójimo todos los disgustos posibles. 4. Mostrarse contento y satisfecho aunque la procesión vaya por dentro. 5. Esforzarse por ser simpático y más aún a los que no son antipáticos. 6. Utilizar: gracias, por favor... 7. Si hay que reprender, saber dominar el genio y después reprender serenamente. 8. Hacer agradable el trato a las personas con las que se convive. 9. Usar formas amables con todo el mundo. 10. Si hay equivocaciones, reconocerlo abiertamente y disculparse

Novena de la Inmaculada, Cuarto día

Causa de Nuestra Alegría Quienes estuvieron cerca de Nuestra Señora participaron del inmenso gozo y de la paz inefable que llenaba su alma, pues en todo se reflejaba "la riqueza y hermosura con que Dios la ha engrandecido. Principalmente por estar salvada y preservada en Cristo y reinar en Ella la vida y el amor divino. A ello aluden otras advocaciones de nuestra letanía: Madre amable, Madre admirable, Virgen prudentísima, poderosa, fiel... Siempre una nueva alegría brota de Ella, cuando está ante nosotros y la miramos con respeto y amor. Y si entonces alguna migaja de esa hermosura viene y se adentra en nuestra alma y la hace también hermosa, ¡qué grande es nuestra alegría!". ¡Qué fácil nos resulta imaginar cómo todos los que tuvieron la dicha de conocerla desearían estar cerca de Ella! Los vecinos se acercarían con frecuencia a su casa, y los amigos, y los parientes... Ninguno oyó de sus labios quejas o acentos pesimistas o quejumbrosos, sino deseos de servir, de darse a lo...

La prueba final de amor

John X se levantó del banco, arreglando su uniforme, y estudió la multitud de gente que se abría paso hacia la Gran Estación Central. Buscó la chica cuyo corazón él conocía pero cuya cara nunca había visto, la chica de la rosa. Su interés en ella había comenzado 13 meses antes en una Biblioteca de Florida. Tomando un libro del estante, se encontró intrigado, no por las palabras del libro sino por las notas escritas en el margen. La escritura suave reflejaba un alma pensativa y una mente brillante. En la parte del frente del libro descubrió el nombre de la dueña anterior, la señorita Hollys Maynell. Con tiempo y esfuerzo localizó su dirección. Ella vivía en Nueva York. Él le escribió una carta para presentarse y para invitarla a corresponderle. Al día siguiente, John fue enviado por barco para servir en la Segunda Guerra Mundial. Durante un año y un mes, los dos se conocieron a través del correo, y un romance fue creciendo. John le pidió una fotografía, pero ella se negó. Ella sentía ...